dissabte, 11 de setembre de 2010

Harto ya de estar harto!

Por multitud de pueblos de nuestra geografía nacional se siguen organizando festejos de alto riesgo basados en la suelta de uno o varios toros, llamados encierros, o encierros en el campo, donde sigue muriendo y accidentándose gente.

Durante estas últimas semanas raro es el día en que alguna persona no resulta herida de diversa consideración, o muerta por asta de toro o por un traumatismo grave.

A un empresario que tiene cinco trabajadores en una oficina, donde el mayor peligro es que una mosca despistada le impacte en la cara a alguno de ellos, se le obliga a gastar una ingente cantidad de dinero en un plan de prevención de riesgos laborales.

Y yo pregunto, ¿acaso el ganadero invierte un solo euro en un sistema de prevención de riesgos?, ¿lo hace el ayuntamiento que organiza el evento?

A todos los ocupantes de un automóvil nos obligan a llevar el cinturón de seguridad para minimizar riesgos en caso de colisión, al tiempo que los motoristas y ciclistas deben ir obligatoriamente equipados con un casco.

Y yo pregunto, ¿están obligados cuantos corren ante el toro, so pena de multa en caso de incumplimiento, a utilizar cascos o dispositivos que minimicen las lesiones en caso de alcance por parte del toro?

A cuantos somos fumadores se nos invita de forma constante y tozuda a que abandonemos ese hábito tan poco saludable que nos puede llevar a la muerte, o lo que es peor, a un gasto extraordinario para la sanidad pública, esa que pagamos entre todos, y a la que sin duda contribuimos los fumadores con los abusivos impuestos que pagamos con cada cajetilla. Es una especie de “tour de force” psicológico con los fumadores, muchos de los cuales acaban por intentar abandonar el hábito bajo el influjo de un grave sentimiento de culpabilidad inducido.

Y yo pregunto, ¿han sido advertidos corredores y espectadores, de forma insistente y machacona, llegando a la más extrema manipulación psicológica, de los riesgos que puede implicar para su salud y su propia vida la asistencia a tales acontecimientos, digamos, festivos?

Los alpinistas y deportistas en general están obligados a federarse y a pagar un seguro que cubra los gastos médicos en caso de accidente.

Y yo pregunto, ¿están los corredores y asistentes a los encierros obligados a estar federados?, ¿pagan los que corren ante el toro algún seguro obligatorio de accidentes?.

Obviamente las repuestas a todas mis retóricas preguntas son negativas. Como dice aquella letra del tema vagabundear, “Harto ya de estar harto, ya me cansé de preguntarle al mundo por qué y por qué”.

Y es que parece que en todo cuanto rodea al toro no existe la más mínima lógica.

Los toreros ponen en riesgo su vida. Los corredores en los encierros ponen en riesgo su vida. Muchos espectadores, aún sin ser conscientes de ello, ponen en riesgo su vida. Y todo ello sin medios de prevención de riesgos, al contrario, el torero cuanto más se acerque al toro y más riesgos asuma, más vitoreado.

Y no es que el toro sea un asesino en potencia. No nos confundamos, es un mamífero herbívoro. Pero claro es que pesa más de 400 kilogramos, y además tiene cuernos. Cuernos que utiliza para defenderse cuando se siente intimidado o acosado, aunque si encuentra unos matorrales corre a esconderse, y si ve campo por delante, no duda en huir.

Y ya no voy a hablar de ética, para que no me acusen de repartir carnets de ética, ni tampoco lo haré de sufrimiento del toro, porqué la mayoría de aficionados parece no verlo, e incluso muchos lo niegan vehementemente, eso sí, sin ninguna base científica en sus negaciones.

Pero lo cierto es que mueren personas, otras quedan tullidas de por vida, y las hay que sufren graves lesiones que requieren de intervenciones quirúrgicas urgentes y meses de convalecencia.

Sinceramente creo que las autoridades de este país deben hacer algo para evitar ese alto precio en vidas humanas y todo ese sufrimiento a las familias de las víctimas y heridos. Lo hacen para evitar los accidentes laborales, para evitar los accidentes de tráfico, para evitar las muertes prematuras por tabaquismo. ¿Porqué no hacerlo también con la tauromaquia y esas fiestas populares tan sangrientas?.

Lo agradeceríamos muchos ciudadanos que no entendemos como tales actos se permiten e incluso subvencionan. Lo agradecerían muchas madres y padres que ven a sus hijos arriesgar la vida por una tradición o una incomprensible diversión, o por demostrar una extraña hombría que, todo sea dicho de paso, quedó enterrada por la gente normal al tiempo que aquél machismo ya caduco que imperó en otros tiempos.

Ah!, se me olvidaba, seguro que el toro también lo agradece.



Relación de los últimos fallecidos en las fiestas de este verano:

9 de septiembre de 2010 - Una mujer de 48 años muere en Arganda del Rey al asomarse por la talanquera del recorrido del encierro y ser envestida por un toro rezagado.

8 de septiembre de 2010 - Un hombre de 70 años muere tras ser embestido por un toro en las fiestas de La Losa (Castellón)

1 de agosto de 2010 - Un toro embolado mata a un hombre de 46 años en Godella (Valencia). Le seccionó el cuello una anilla sujeta al cuerno del animal

3 de julio de 2010 - Muere un vecino de San Sebastián de los Reyes (Madrid) de 19 años corneado por un toro en los encierros de Fuentesaúco (Zamora)

25 de julio de 2010 - Un novillo mata a un hombre de 65 años en Hellín (Albacete) durante un encierro
 
La relación de heridos de diversa consideración del último año, contando con los famosos San Fermines, sería un verdadero rosario.

divendres, 3 de setembre de 2010

Un país de chulos, violentos, crueles y descerebrados

En más de una ocasión, viendo en las noticias como se comporta una turba enfurecida de personas de algún país Islámico, he oído términos despectivos hacia su forma de proceder, respecto de la forma de exteriorizar sus sentimientos y sus creencias.

Ciertamente hay en nuestro país muchas personas que se creen moralmente superiores. Legitimadas plenamente para criticar a aquellos por su proceder tumultuoso y borreguil. Y no seré yo quién intente disculpar la violencia gratuita o ese lenguaje corporal más propio de hombres prehistóricos que se puede apreciar en los reportajes, pero si recomendaría a más de uno que antes de hacer notar la paja en el ojo ajeno, tenga a bien examinar la viga del suyo propio.

Y es que viendo imágenes de cómo año tras año se comportan algunos españoles en parajes que ya forman parte de la vergüenza colectiva de nuestro país, como los encierros en el campo de Galápagos (Guadalajara), o el toro alanceado de la Vega en Tordesillas (Valladolid), uno no puede por menos que establecer ciertas comparaciones y similitudes. Y he citado dos ejemplos, conocidos ampliamente, por no querer citar tantos y tantos pueblos donde tienen por costumbre emprenderla a patadas y puñetazos con vaquillas o becerros, con verdaderos preadolescentes de toro, e incluso donde chavales sin experiencia los perforan una y otra vez por cualquier sitio.

Algún lector avezado, llegados a este punto, me querrá espetar que no es comparable la pública lapidación de una mujer, o el apaleamiento hasta la muerte de dos adolescentes confundidos con ladrones, con la tortura de un toro perseguido e instigado con vehículos de todo tipo y recibiendo toda suerte de golpes, o la de otro perseguido también por una turba a caballo y a pié, eso si, armados ellos con unas lanzas de más de dos metros. Ciertamente la especie del torturado y asesinado no es la misma, pero no tengo duda de que las connotaciones violentas son idénticas, y el componente de aborregamiento también. Es evidente que una sola persona, sin el soporte de otras muchas igualmente cegadas y jaleadas mutuamente, no se atrevería ni a una cosa ni a la otra.

Pero es que tampoco hay que ser muy agudo para entender que la violencia engendra violencia. Que la permisividad, y porqué no decirlo, la promoción pública también, de espectáculos y fiestas en que se maltrata hasta la muerte a un ser vivo, son un caldo de cultivo excelente para alimentar otros comportamientos violentos, para justificar que determinada violencia es lícita, para elevar el umbral de lo permitido hasta un nivel peligroso.

Solo así puede entenderse lo que ha sucedido en Sacedón (Guadalajara), donde unas doscientas personas que participaban en otro de esos encierros en el campo, han estado a punto de linchar a tres activistas de Igualdad Animal que desplegaron una pancarta contra este tipo de “fiesta”, y a dos periodistas de Telecinco que cubrían la noticia. Los dos Guardias Civiles presentes en el lugar se tuvieron que emplear a fondo para que una turba de borregos enloquecidos no causase mayores males a esas personas. Tanto los reporteros (a uno de ellos lo tiraron por un terraplén de unos 100 metros) como los activistas, sufrieron daños físicos, además de insultos y daños en uno de los vehículos.

Eso es lo que tiene elevar el umbral de la violencia permisible, que hay personas que se confunden y se creen que todo el monte es orégano. Porqué realmente viendo esas imágenes de un intento de linchamiento público en Sacedón y la de los dos adolescentes de Sialkot (Pakistán) apaleados hasta morir, a uno le queda la sensación de estar viviendo dos historias de similar calado, eso si, con una diferencia, a los jóvenes Paquistaníes los confundieron con unos atracadores a mano armada, a los activistas y reporteros de Sacedón los atacaron por hacer uso de su libertad de expresión, por mostrar una pancarta con su disconformidad, y por dar cobertura informativa al acto.

Las imágenes de Sialkot han indignado y angustiado a los pakistaníes, que se preguntan si años de descuido por parte del Estado han brutalizado a la sociedad.

Aquí debiéramos preguntarnos si años de promoción pública de corridas de toros y fiestas en que se tortura y mata a un ser vivo, no han contribuido también a brutalizar a una parte de la población. O eso, o es que realmente vivimos en un país de chulos, violentos, crueles y descerebrados, que no dudan en utilizar la violencia cuando carecen de argumentos, o capacidad para esgrimirlos de forma civilizada, y sobre todo, cuando se sienten respaldados por unos cuantos más de su misma catadura moral.

Espero que sea lo primero, pues tiene solución: legislar para abolir ese tipo de divertimentos. Si fuese lo segundo, solo cabe esperar que las nuevas generaciones sean más cerebrales y menos violentas. Claro que para conseguirlo habrá que esmerarse en la educación de los jóvenes, entre otras cosas, no lanzando mensajes contradictorios que los confundan. En consecuencia también sería deseable abolir y prohibir ese tipo de festejos incomprensibles en la época que estamos viviendo.

Es decir, que al final, sea cual fuere el problema de este país respecto a las conductas violentas y descerebradas de algunos, la solución siempre parece pasar por lo mismo: no permitir espectáculos públicos donde se maltrate a un ser vivo, sea de la especie que sea. Legislar para dejar claro que la violencia gratuita hacia cualquier ser dotado de vida no es tolerable, no es ética, y es condenable.



dissabte, 7 d’agost de 2010

Respuesta a Juan Soler, diputado autonómico por Madrid

Como muestra de lo que comentaba en mi anterior post (Ahí les duele) aquí dejo lo que un diputado de la comunidad de Madrid se permite escribir en su blog :

http://opinionenvanguardia.blogspot.com/2010/08/no-prohibiremos-la-sardana.html

Y esta es la respuesta que le he enviado por correo electrónico:

Señor Juan Soler,

El que le escribe además de modesto Blogger como usted, también es concejal por el PSC en el ayuntamiento de un pueblecito de poco más de tres mil habitantes situado a escasos 50 kilómetros de Barcelona.

Comparto pues con usted, salvando las muchas diferencias de orientación política y de ámbito, el dudoso honor de ser también un político. Y digo dudoso honor porqué entre los muchos casos de corrupción, que por cierto se dan también en las filas de su partido, y escritos como el de su blog, amén de otras vicisitudes, resulta que la gente está hasta las narices de los políticos, y de verdad que no me extraña.

Hombre, yo la verdad es que si quiere prohibir la sardana en la comunidad de Madrid tampoco creo que se vaya a unir el cielo con la tierra, pero quiero dejar constancia que la comparación que usted propone es del todo inadecuada. Prohibir la sardana en la comunidad de Madrid sería equivalente a prohibir el chotis en Cataluña, o a que en Galicia se prohibieran las sevillanas. Pero es que lo que ha pasado en Cataluña con las corridas de toros no tiene absolutamente nada que ver con la tontería que usted propone.

Y no me malinterprete, no quiero insinuar que sea usted tonto. Que se ha ido por los cerros de Úbeda, sí, que ha escrito un artículo claramente ofensivo para con Cataluña y los catalanes, también. Pero no por tonto, seguro, sino más bien por alguna especie de aversión irracional hacia lo catalán.

Mire, la sardana puede ser aburrida para usted y para un buen número de catalanes, pero de ahí a escribir en su blog que lo es y que mata de aburrimiento, media un abismo. Sinceramente me parece una broma de muy mal gusto. Es como si yo le dijese que el chotis refleja una chulería barata fruto de una sociedad carente de valores más altos. Y conste que aunque lo haya escrito, ni lo pienso ni me atrevería a ser tan descortés con el pueblo de Madrid. Solo lo cito a modo de ejemplo para que se de usted cuenta de lo inapropiado y desafortunado de su aseveración.

En Cataluña no se ha prohibido la fiesta nacional de España, no señor. Las corridas de toros tal vez fueron una fiesta popular y de gran arraigo en nuestra sociedad hace muchos años, pero le aseguro que eso ya pasó a la historia. Entendería que me dijese que la fiesta nacional de España es el fútbol, o el baloncesto, incluso las carreras de formula 1, pero las corridas de toros, venga hombre, es que no se lee usted las estadísticas.

A lo mejor a usted le gusta y enorgullece que se identifique a España con las corridas de toros. A usted y a unos cuantos más, sobre todo a los toreros, ganaderos y a cuantos sacan tajada del espectáculo, pero debe usted saber que una gran parte de la sociedad aborrece ya ese tópico, y hay quien incluso siente verdadera vergüenza por ello.

En Cataluña se ha prohibido una actividad por el hecho de ser considerada éticamente reprobable. Se ha prohibido una actividad que de ninguna manera puede ser considerada como una fiesta. Una fiesta es una actividad alegre, y el sufrimiento de un animal no puede generar alegría a personas normales. Y tampoco me malinterprete. No quiero decir que todo aficionado a las corridas sea una persona anormal, no. Lo que quiero transmitirle es que la inmensa mayoría de los que disfrutan con ese espectáculo, lo hacen ajenos al sufrimiento del animal, lo hacen centrándose en la liturgia del toreo. Pero es que una buena parte de la sociedad catalana tenemos una sana sensibilidad que nos impide gozar con el arte del torero porqué no pasamos de ver a un animal masacrado y torturado.

Los políticos tan solo han tomado buena nota de ese sentir social. De este modo una mayoría de ellos, concretamente la mayoría absoluta del parlamento catalán, han concluido tras escuchar las magníficas intervenciones que tuvieron lugar durante las comparecencias, que en los tiempos que corren no es de recibo permitir ese tipo de espectáculos. Del mismo modo que muchos ayuntamientos, incluidos los de las cuatro capitales de provincia, han considerado oportuno vetar a los circos que usan animales en sus espectáculos, por considerar indigno de una sociedad moderna y respetuosa con los animales ese tipo de espectáculos que conllevan el sufrimiento y esclavitud de unos animales que no merecen vivir así.

El antiespañolismo de que nos acusa no existe. Es una retórica ya habitual entre las filas del PP, es moneda habitual de las intervenciones de sus cargos electos fuera y dentro de Cataluña. Tienen especial interés en enfrentar a la sociedad y enfrentar a las comunidades. Me da mucha pena esta forma de proceder, y no dudo que les servirá para afianzar una parte de su electorado, que disfruta con estas confrontaciones, pero también deben tener claro que les invalidará para recibir el voto de muchas personas que están hastiadas de este discurso. Yo tengo muy buenos amigos en muchas autonomías españolas, personas que aborrecen este discurso confrontador.

Dado que por lo visto usted reflexiona desde una actitud cultural y cosmopolita y no identitaria y aldeana, debo suponer que me considera usted aldeano y nada cosmopolita por aborrecer las corridas de toros y todo espectáculo que conlleve o implique sufrimiento de un ser vivo. Seguramente seré a sus ojos un provinciano más, como les gustaba llamar antaño a todo aquél que no vivía en Madrid, en la capital del reino. Pero créame, los tiempos avanzan que da gusto.

Cita usted a unos cuantos ilustres aficionados a las corridas, ¿Cuántos quiere que le cite yo totalmente contrarios a ellas?. Ya estamos con los tópicos. Se citan cuatro nombres ilustres y ya está, como por arte de magia una actividad ya tiene toda la cultura del mundo. De verdad que pena que se perdiese usted las comparecencias ante el Parlament. Ya solo le falta esgrimir el tópico por antonomasia, decir que el toro no sufre.

En fin señor Soler, dicho sea con todos mis respetos, con escritos como el suyo vamos apañados. ¡Viva la confrontación estéril!, ¡viva la buena educación!, y ¡viva la ofensa gratuita!.

Carles Marco
Regidor PSC ajuntament Sant Cebrià de Vallalta

dijous, 5 d’agost de 2010

Ahí les duele!

Estamos asistiendo impávidos a una cantidad ingente de noticias y artículos de opinión, tanto en la prensa escrita como en la televisión, en que se ataca a Catalunya y a los políticos catalanes por haber aprobado la modificación legislativa que prohibirá las corridas de toros a partir de 2012.

Es imposible reflejar la ingente cantidad de barbaridades y aspavientos airados que se están vertiendo en los medios, pero sirva como muestra lo que un torero como Curro Romero es capaz de decir públicamente en el periódico ABC: “Esto ha sido un atentado diabólico para la libertad”.“Esto nace de unos ignorantes y la ignorancia es muy atrevida. Esto es de gente con la mente muy retorcida, gente que, además, de sensibilidad están cero total. Y eso es grave. La sensibilidad es una característica básica del ser humano”.

Yo no sé hasta que punto toda esta gente que hace declaraciones públicas de este tipo son conscientes de lo que están diciendo, pero en general me parece extremadamente grave lo que están haciendo, me parece una seria irresponsabilidad.

Y lo es tanto en cuanto no cesan en su empeño de cuestionar y deslegitimar la decisión de un Parlamento legalmente constituido, democrático y libre. Libre para legislar en materia de espectáculos. Democrático en tanto que surgido de la voluntad del pueblo catalán reflejada en las urnas. Y tan legal como pueda ser el congreso de los diputados o el senado de España.

En realidad sea cual fuere la motivación que ha llevado al Parlament a la prohibición de las corridas de toros, esta es legítima y respetable. Tanto si es por una cuestión ética o por una cuestión estética. Tanto si es por rechazo del sufrimiento público de un animal, como por un intento de diferenciación de la sociedad catalana. ¿Qué más da?, la legitimidad de la decisión es la misma.

El PP ha contribuido sobremanera en ese intento de deslegitimación, intentando que el estado legisle para dejar sin efecto la modificación de la ley. Es una vergüenza. El PP está constantemente atentando contra las decisiones que no son de su gusto. Está permanentemente usando y abusando del Tribunal Constitucional, del Parlamento Español e incluso del Tribunal de Garantías Estatutarias catalán. Usa y abusa de las instituciones para intentar que unos y otros desdigan las decisiones soberanas del pueblo catalán.

Desde los ámbitos más taurinos de la sociedad no se quedan cortos. A la salida del Parlament, el día en que se aprobó la modificación legislativa, un grupúsculo de aficionados taurinos, y algún torero que por la tarde se dedicó a destrozar un local de ERC en el eixample Barcelonés, no paraban de gritar y vociferar llamando dictadores a los políticos catalanes. Es decir, que cuando un Parlamento aprueba una ley que no te gusta, deja de ser un estamento democrático para convertirse en un grupo de dictadores. Al final va a resultar que lo de la democracia lo hemos soñado, porqué entre prohibiciones de un tipo y de otro, seguro que no encontramos a nadie que no se sienta afectado y disgustado por alguna de ellas.

Para acabarlo de arreglar, famosos, famosillos, y personajes diversos, se dedican a desautorizar la decisión del Parlament. Unos tildan la decisión de atentado a la libertad, otros de intento de separatismo, hay quien incluso se refiere al hecho de la prohibición como un cáncer que se puede ir extendiendo, y hay quién ya en el colmo de la sinrazón exclama un “a la mierda los catalanes”.

Pero más allá de cualquier otra consideración hay un hecho irrefutable. El Parlament ha seguido un trámite ejemplar. Admitió a trámite una Iniciativa Legislativa Popular amparada por casi cuatro veces las firmas requeridas. En comisión se llevaron a cabo unas comparecencias que han sido un ejemplo de educación, corrección, y argumentación. Y finalmente votó públicamente y a cara descubierta.

Les duele el fin de las corridas en Cataluña, pero más allá del poco negocio que se va a perder, más allá de los 108 toros anuales que dejaran de sufrir públicamente, lo que les duele es la regañina moral. Les duele que algo que para ellos es arte y cultura, y no sé cuantas cosas más, en Cataluña pase a ser algo indeseable, algo prohibido por ley. Sí, les duele porqué las leyes tienen un importante componente pedagógico para la sociedad. Les duele que su afición sea considerada en Cataluña una abominación.

Han perdido reiteradamente el debate. Nada, absolutamente nada de lo que han ido esgrimiendo, ha servido para convencer de la bondad del mantenimiento de la fiesta. Ni la tradición, ni la supuesta cultura, ni el arte, siempre tan subjetivo, ni los beneficios económicos, ni ese constante alegato a la libertad con esa frase vacía y carente de sentido de “prohibido prohibir” como sonata de fondo, han podido contra la fuerza de la ética, contra ese convencimiento racional de que una fiesta no puede basarse en el sufrimiento de un ser vivo.

Ahí les duele. Les duele la proyección internacional de este fin de fiesta. Les duele el profundo debate social que se ha suscitado. Les duele porqué hasta ahora nadie, salvo lo que ellos consideraban una panda de animalistas sin soporte social, se había atrevido a poner en tela de juicio su negocio o su diversión. Y les duele porque realmente esto ya es imparable. El debate ha llegado a lo más profundo de la sociedad. Gracias a esta ILP miles de ciudadanos ajenos por completo a la fiesta han tomado partido, y muchos lo han hecho en favor del toro, en favor de esa humanidad que se nos atribuye y que no deja de ser una carga de responsabilidad para con el resto de seres vivos. Porqué ser la especie más evolucionada no nos da patente de Corso para usar y abusar del resto del mundo animal.

Seguiremos pues mucho tiempo oyendo hablar del tema. Cataluña es y será ejemplo para unos, y objeto de odio desmesurado y ciego para otros. Seguirán diciendo que lo que aquí pasó es fruto del independentismo catalán, de las ganas de diferenciarse del resto de España, como si Canarias, con los toros prohibidos desde hace muchos años, fuese una mera provincia catalana.

Me parece simplemente vergonzoso todo cuanto estoy leyendo y escuchando estos días. Es como la pataleta de un niño mal educado y mal criado a quien han quitado un juguete. Sinceramente con el nivel de las declaraciones en favor de los toros y en contra de Cataluña que me están llegando, no me cabe duda que el poderoso lobby taurino está quedando bien retratado. Resulta que ni siquiera la ley que establece cuotas de pantalla al 50% para el catalán en los cines, ha levantado ni una cuarta parte de polvareda, aunque ello implique que determinadas películas nos lleguen solo en V.O. inglesa.

¿Cuál es entonces el problema con los toros?, ¿por qué afecta tanto la pérdida de 18 corridas en Barcelona? Sin duda es por el ejemplo, por la posibilidad de que esto pase en otras comunidades. Ahí les duele. No es un problema catalán, es un debate internacional. La tauromaquia se siente tocada de muerte. La sociedad cambió y ellos ni siquiera se dieron cuenta.

Carles Marco

dimecres, 28 de juliol de 2010

Avui ha guanyat el toro!

A partir d’avui Catalunya és una mica més ètica. Al Parlament de Catalunya ha guanyat el toro, a diferencia del que passa cada tarda de toros a la Monumental, avui ha guanyat el toro.

I ho ha fet amb l’ajut de la societat catalana, que majoritàriament s’ha posicionat en contra de la barbàrie, en contra d’una tortura evitable. Els catalans som un poble eminentment ètic, i Catalunya vol ser un país ètic. El Parlament català no ha fet altre cosa que donar resposta adequada a aquest clam social.

Estic feliç i content. Feliç pels braus que deixaran de patir a Catalunya en un futur molt proper, i content de ser català. Espero i desitjo que més aviat que tard els ciutadans d’altres parts d’Espanya també puguin estar feliços i contents com jo.

He tingut que esperar uns 40 anys. Des de la meva infantesa, quan veient les corrides a la televisió en blanc i negre, li preguntava al meu avi que quan guanyaria el toro, i avui per fi, ha guanyat. Per a mi és un moment molt intens. El desig d’aquell infant fet realitat. Les conviccions d’aquest adult elevades a rang de llei.

Ara sí, Catalunya ha dit PROU!

Gràcies de tot cor a totes les persones que han posat el seu gra de sorra per poder viure avui aquest moment tan especial.

dimarts, 27 de juliol de 2010

Tan sols un guanyador o un perdedor

Demà és el dia. Hi ha qui diu que demà tan sols hi haurà un guanyador i un perdedor. Però el cert és que en realitat hi haurà un guanyador o un perdedor. Demà els braus guanyaran el dret a no ser torturats públicament o seguiran sense tenir-lo. Demà els braus guanyaran o perdran.

M’agradaria que els diputats i diputades que han de votar demà, i que encara no tenen gaire clar el sentit del seu vot, o que ja l’han decidit en funció de simpaties o prejudicis, es plantegin, abans de prémer el botó del si o el no, que no han de pensar ni en la llibertat dels taurins ni en el patiment moral dels abolicionistes. Demà han de pensar en el patiment del brau, que és l’únic que de veritat s’hi juga quelcom important en tot això, si juga més que la vida, s’hi juga tenir dret a una mort digna i amb el mínim patiment possible.

Demà abans de votar han de tenir clar que Catalunya vol ser un país ètic, els catalans som un poble ètic, i és evident que el patiment gratuït d’un animal i la ètica tenen ben poc a veure.

Desitjo fermament que demà guanyi el brau, que guanyi la ètica per damunt de qualsevol altre consideració o interès.

divendres, 23 de juliol de 2010

Carta abierta a mundotoro a raíz de la publicación de su artículo “Pero qué golfos sois”

Señores de mundotoro es necesario tener muy poca vergüenza y una elevada dosis de irresponsabilidad, amén de otras “gracias”, como un mínimo sentido de la ética periodística, para insultar a todo un colectivo, en este caso a todos cuantos formamos parte del PSC, llamándonos “golfos” por el hecho de que nuestros diputados y diputadas vayan a poder ejercer su libertad de voto el miércoles 28 en la votación de la ILP PROU.

El texto entero del artículo editorial es un dechado de virtudes periodísticas, pero quiero destacar por encima de otras consideraciones todo lo referente al PSC, y muy especialmente cuanto dedican a nuestro diputado David Pérez.

Empezaré por la frase que cierra el escrito, y cito textualmente, “Socialistas del PSC, sois unos golfos”. La frase me retrotrae al discurso de Carlos Herrera en el auditorio Lope de Vega de Sevilla, en abril de 2009, cuando tildó a todos aquellos que luchamos por la abolición de la tauromaquia de “golfos”, amén de otras lindezas que me voy a ahorrar en esta ocasión.

¿Pero como se atreven insultar de esta manera a tantas personas?. ¿Es que no les han enseñado unas mínimas reglas de educación en la carrera?, ¿o simplemente es que se han ofuscado?.

Llamar golfos públicamente a los integrantes de un partido político por el mero hecho de haber discutido y dilucidado su postura ante un tema que no aparece en ningún acuerdo congresual ni en ningún programa electoral, me parece cuanto menos una tanto aventurado. Se me antoja una pataleta estéril por no haber sabido digerir un acto de normalidad democrática. Pero es que la normalidad democrática hay que digerirla y hay que aceptarla. Puede gustar más o menos, pero es que la democracia tiene estas cosas.

Más sangrante si cabe es el trato que dispensan a David Pérez. A estas alturas nadie dudará que las tesis de David y las mías, o las de otros socialistas, no son en absoluto concordantes en este tema. Pero créanme que se me revuelven los intestinos al ver como lo vilipendian públicamente.

David Pérez ha luchado por aquello en lo que ha creído, y lo ha hecho con todas sus fuerzas, doy fe. Se deben creer muy graciosos poniéndole el mote de “Pinocho Pinochote David”, y tildándolo de mentiroso y vendido, pero están cometiendo una gran injusticia con una persona que, como cualquiera, habrá podido cometer errores, pero que evidentemente no puede ser acusado de no haber dado la cara por ustedes y por cuantos como ustedes tienen intereses económicos en la continuidad de la tauromaquia.

Sepan que aún teniendo puntos de vista distintos, aún defendiendo posturas contrarias, siento un profundo respeto por David, y considero intolerable el trato que le dispensan. Creo que le están haciendo un flaco favor a su fiesta con este tipo de manifestaciones públicas. Y también creo, aunque sé que David no lo compartirá porqué es sin duda un hombre de convicciones, que se equivocó de compañeros de viaje.

Ustedes sí han confundido los “collons” con la mala educación, del mismo modo que confunden la normalidad democrática, la pluralidad y la libertad de voto con una especie de maquinación judeo-masónica para finiquitar la “fiesta”.

No se confundan, la fiesta no la va a matar ni David Pérez, ni el PSC, ni ningún partido político, ni siquiera aquellos que lo intentamos con todas nuestras fuerzas desde hace años; la fiesta la matan ustedes mismos, porqué solo ustedes son capaces de arremeter y pisotear incluso a aquellos que más han luchado por defenderla.

Pero tampoco se preocupen, porqué la fiesta murió hace ya muchos años. El avance ético de la sociedad la mató en Canarias y también en Cataluña, ahora solo pretendemos que esta muerte quede escrita en la ley Catalana, porqué no olvidemos que la ley también tiene un componente educativo, y no queremos que nuestros hijos alberguen duda alguna sobre la ética de sus padres.

Estoy convencido que también la tienen muerta en otros rincones de nuestra geografía, pero la mantienen comatosa a base de subvenciones y dinero público. No duden que lo que el miércoles pase en Cataluña tendrá una continuidad en otros lares, supongo que en cada lugar buscarán un cabeza de turco para cargar sobre él su frustración, igual que hacen en Cataluña con David Pérez y con el PSC.

Atentamente,

Carles Marco
Un golfo del PSC

dijous, 22 de juliol de 2010

Reflexions i més reflexions

En el sí del PSC es van succeint les reflexions al voltant de la ILP que vol abolir les matances públiques i festives dels braus, que es votarà al Parlament aquest proper dimecres.

Avui vull destacar-ne una de recent per tal que els nostres companys i companyes diputats tinguin un feedback del que pensa una part de la militància, una part dels seus companys de partit.

Es tracta del blog d’en F. Xavier Marín, Director de l’escola de formació del PSC (Xavier Soto), també signant de la plataforma psc-diu-prou. En F. Xavier amb un estil directe i clar fa unes reflexions sense embuts, sense ambigüitats. Us recomano la seva lectura.

També us podeu llegir el meu post anterior (si se’m permet), encara que sospito que dels meus escrits ja n’esteu un mica tips.
 
En qualsevol cas no vull deixar escapar la ocasió sense recomanar a aquells que encara no tinguin molt clar la orientació del seu vot que, a banda de llegir el claríssim escrit del company F. Xavier, que visionin i escoltin el següent vídeo.
 
Es tracta d’una part de la compareixença de Javier de Lucas al Parlament, qui d’una forma clara i brillant desgrana totes les intencionalitats del dret. No en va es Doctor en Dret, Catedràtic de Filosofia del Dret i Filosofia Política, i en aquest moments és el Director del Col•legi d’Espanya a Paris. És un veritable luxe escoltar-lo.

Javier de Lucas compareix al Parlament from Carles Marco on Vimeo.
Javier de Lucas, un home brillant que fa una exposició a l'alçada de la seva intel•ligència i els seus ingents coneixements del dret.

dilluns, 5 de juliol de 2010

Si se’m permet...

Avui vull fer una darrera petició als meus companys de partit, a les diputades i diputats dels PSC que el 28 de juliol tenen la responsabilitat i la possibilitat de representar el seu electorat, els seus companys.


Més enllà dels gustos i aficions personals, més enllà dels aspectes econòmics, més enllà del veritable sentit de la paraula llibertat, i dels llocs de treball que en puguin dependre. Més enllà de tot està la ètica. Més enllà de tot està aquella consciencia que tots tenim a dintre, i que ens diu de forma clara que causar un dolor i un patiment, quan aquest és evitable, no es correcte.

Qui defèn la continuïtat de les corrides de toros ho fa des de la seva perspectiva interessada, ja sigui pel plaer que li produeix la seva visió, o pels diners que li reporta la seva continuïtat, hi ha inclús qui en un exercici de demagògia, potser per desconeixement, apel•la a la llibertat. Suposo que la llibertat que demana per seguir assistint a aquest grotesc espectacle, és la mateixa llibertat que té per conduir sense cinturó de seguretat, per anar a 180 per l’autopista, per fumar al cinema, o per assistir a veure una baralla de gossos o galls.

No vull repetir allò de que llibertats i limitacions son consubstancials, crec que els conceptes, hores d’ara, tots els hauríem de tenir molt clars. Tots sabem que la nostra llibertat està limitada. Ni ho podem fer tot, ni ho podem dir tot.

Els que demanem la desaparició de la tauromàquia ho fem moguts pel rebuig que ens provoca la visió d’un mamífer patint un maltractament que considerem indigne i evitable. Perquè més enllà de l’espectacle, de la litúrgia, de la tradició, de la plasticitat, o del fet que algú ho consideri cultura, sobre la sorra de la plaça hi ha dos essers vius, un que suposem intel•ligent, l’altre que no ho és tant, però ambdós pateixen si els punxen, els dos son dotats un sistema nerviós pràcticament idèntic. Son dos essers amb capacitats cognitives diferents, però amb la mateixa capacitat de patir dolor.

Si voleu saber el que sentim aquells que lluitem contra la perpetuació d’aquest espectacle, la propera vegada que presencieu imatges d’una corrida no mireu el torero ni la plaça, mireu el toro, mireu els seus ulls, mireu la sang que li brolla del llom, mireu la sang que vomita, mireu-lo quan doblega les potes, mireu quan li tallen una o les dues orelles, mireu com el descabellen, com l’arrosseguen.

Si en algun moment sentiu vergonya que els essers humans facin tot això per diversió, per passar la tarda, per diners, haureu començat a entendre’ns. No es tracta que no hi anem si no ens agrada, és que ens avergonyeix com a persones, com a membres d’aquesta societat, que això segueixi passant cada tarda de diumenge amb sis animals, perquè no aconseguim trobar-li la justificació.

Carles Marco
Afiliat i regidor pel PSC


divendres, 18 de juny de 2010

Descanse en paz Don José

Hoy la cultura ha quedado un poco más huérfana, la cultura se viste de luto. No amigos y amigas, no ha muerto un torero. No doña Esperanza Aguirre, tampoco ha muerto Sara Mago. Hoy falleció Don José Saramago. Y con su muerte también los animales perdieron a un defensor de su dignidad.

José Saramago ha sido un escritor excelente, prolífico y premiado, pero también su integridad moral, su excelente humanidad, en el más amplio sentido de la palabra, lo han caracterizado a él y a su obra. Nos queda su obra y sus reflexiones escritas. Hoy me gustaría recordar una breve nota que escribió en soporte de la elefanta Susi, y que pese a su brevedad destila un profundo respeto por los animales: http://cuaderno.josesaramago.org/2009/02/19/susi/

No es de extrañar que Esperanza Aguirre, tan aficionada a la auténtica cultura que ha declarado la tauromaquia Bien de Interés Cultural en la Comunidad de Madrid, pensase cuando era Ministra de Cultura, que Saramago era una mujer de nombre Sara y apellido Mago. Hay quién dice que es una pura leyenda urbana, que Esperanza jamás cometió tal confusión, sin embargo ahora ha demostrado tener una idea muy peculiar de lo que debe ser un bien de interés cultural, mezclando dolosamente el interés cultural y el comercial.

Descanse en paz Don José, nos queda su obra y su sentimiento, y cada vez seremos más los que no toleraremos que en nombre de la verdadera cultura se siga causando dolor y sufrimiento a seres inocentes.

dimecres, 2 de juny de 2010

Es evidente. Algo falla.

Poco o nada queda ya por decir a raíz de la salvajada acontecida en Alhaurín el Grande (Málaga), donde una horda de salvajes y crueles jóvenes maltrató a una vaquilla hasta la muerte. Las imágenes hablan por sí solas, y nadie en su sano juicio, nadie con un mínimo de corazón, es capaz de justificar tamaña vileza, semejante ensañamiento gratuito y cobarde.


Sin embargo no puedo resistirme a hacer un par de puntualizaciones que creo importantes. La primera es que no es de recibo estigmatizar a un pueblo por lo que unos cuantos jóvenes descerebrados, sean de donde fueren, han sido capaces de protagonizar. La culpa no es del pueblo, es de aquellos que han intervenido directa e indirectamente, de los que pegaron y se ensañaron con un pobre animal que no podía creerse lo que le estaba sucediendo, y de aquellos que lo han fomentado y permitido.

La segunda es más bien una pregunta: ¿Qué es lo que falla en nuestra sociedad para que unos jóvenes sean capaces de actuar con semejante saña contra un animal indefenso?. Yo creo que la respuesta es tan compleja como amplia, aunque se podría resumir en una escueta frase: falla la propia sociedad.

Del mismo modo que un asesino puede considerarse un fracaso de la sociedad, un maltratador de animales también. Cuando hablamos de jóvenes como los de Alhaurín, como los quintos de Torreorgaz, que torturaron y mataron a una burra, o como aquellos niños que dejaron invalido a un gatito, debemos necesariamente examinar las vivencias de esos jóvenes en su corta experiencia vital. Debemos necesariamente analizar la educación que recibieron.

Siempre que se habla de educación se tiene la tendencia a mirar de frente a la comunidad educativa. Y muy a menudo se obvia que la educación que recibe un niño es la suma de múltiples factores, la familia, el centro educativo y algo más complejo que podríamos denominar los patrones socialmente aceptados, y que es todo aquello que la sociedad da a entender al menor que es lícito e incluso bueno. Todo suma y todo influye. Si hay uniformidad en el mensaje hay muchas más posibilidades de que el niño aprenda unos valores sólidos y que estos no lo abandonen ya en toda su vida.

Desgraciadamente la casuística es muy variada, y está claro que esa uniformidad es a día de hoy difícil de conseguir. A un niño le pueden estar dando una exquisita educación en el colegio, pero al llegar a su casa se puede encontrar con una realidad antagónica respecto a aquello que los profesores le intentan inculcar. Es evidente que una sociedad no puede tenerlo todo bajo control. Lo que suceda en un hogar de puertas adentro, escapa prácticamente a toda posibilidad de análisis y enmienda. Pero todo lo demás debe ser coherente. Todo lo demás debe ser profundamente analizado, y en su caso enmendado, empezando por los patrones sociales, sobre los que las leyes tienen mucho que decir.

Enaltecer a la categoría de maestro, y aplaudir públicamente, a una persona que se gana la vida propinando dolor y agonía gratuitos a un toro, es un mensaje claramente contradictorio con aquel que se intenta transmitir en las escuelas, y que muchos padres y madres responsables pretendemos calar en la conciencia de nuestros hijos, que no es otro que el respeto por los seres vivos que nos rodean.

Pretendemos que nuestros hijos crezcan con un sentido de la ética lo más amplio y arraigado posible. El principio de no causar daño cuando ello es evitable debiera ser uno de los hilos conductores de la educación de todo niño.

La tauromaquia, y muchas fiestas populares basadas en el escarnio y tortura pública de un animal, son un claro mensaje contraeducativo. Son la justificación institucional de que propinar daño sin necesidad alguna es algo permisible, incluso bueno. Elevar a la categoría de arte o cultura una actividad que causa sufrimiento a un animal es la excusa perfecta para que aquellos niños que no han conseguido interiorizar con claridad el principio ético que comentaba, piensen que los animales son meros objetos animados al servicio de la diversión humana.

Cuando hay interés, los legisladores envían mensajes claros a la sociedad y a los jóvenes. Todos tenemos claro que quien es interceptado conduciendo con más alcohol del permitido lo paga caro. Sin embargo no existe un mensaje claro que nos indique que quien maltrata a un animal también lo va a pagar caro.

Los legisladores deben legislar sin tibiezas el maltrato animal y deben plantearse muy seriamente que tipo de mensajes quieren que reciban nuestros niños y jóvenes. Me hace mucha gracia ver como algunas cadenas de televisión se han hecho eco de la salvajada de Alhaurín, al tiempo que también informan a todo bombo y platillo de las grandes “hazañas” de los toreros. ¿Cuál es la diferencia?. Unos matan a golpes, otros con espada. Unos dan patadas, otros clavan banderillas. Unos van de calle, otros de luces.

Es execrable la actitud de esos vándalos en Alhaurín, y es especialmente vil y cobarde dada la extrema juventud del astado. Pero es evidente que esos jóvenes tienen un espejo en quién mirarse, se suelen llamar “maestros”, pero sus enseñanzas distan mucho de ser aquello que queremos que nuestros menores aprendan. Ellos enseñan que humillar a un toro es una gesta aplaudida socialmente, que provocarle sufrimiento hasta la muerte reporta dinero y prestigio social. Que quien aparece en la prensa no es precisamente el más inteligente, sino el más “valiente”. Y que el valor no se demuestra tomando arriesgadas decisiones que salvan vidas, el valor se demuestra matando cobardemente a un animal picado, banderilleado, cansado, asustado y acorralado en un ruedo sin salida.

¿Que valores pretendemos que tengan nuestros jóvenes?. ¿Nos tenemos que extrañar que hechos como los de Alhaurín o Torreorgaz existan?

dijous, 27 de maig de 2010

Belleza estética, arte y cultura

Observe detenidamente esta instantánea


Sin duda es una imagen de una belleza plástica brutal y sobrecogedora. Una milésima de segundo en la vida de un hombre y un toro, congelada, mostrando la brutalidad de la lucha entre la vida y la muerte, entre la "inteligencia" y la animalidad. Es la lección que los taurinos están empecinados en defender en todos los debates y foros. El toreo nos llena de momentos mágicos y sublimes, dicen, supongo que como este, añado yo.

Pero por favor antes de acusarme de regodearme del dolor ajeno, antes de formarse un juicio erróneo o preconcebido, siga leyendo hasta el final, porqué sinceramente debo decir que a mi personalmente la imagen me parece triste y patética. Tan triste y patética como ver al toro ensangrentado luchando por no sucumbir a esa muerte que sucederá de forma inexorable.

La diferencia entre la magia de este momento reflejado en la fotografía, que creo hace estremecer a cualquiera, y la que a algunos les sugiere la caída del toro desplomado y vomitando sangre a borbotones, no es de tipo plástico, ni estético, ni tan siquiera de intensidad de dolor. La única diferencia es la especie a la que pertenece el ser que sufre. ¿Se puede observar belleza estética ante una estampa en la que hay un ser que sufre?. Yo aquí no la observo, pero permítanme que tampoco la observe cuando quien sufre es el toro.

Jorge Wagensberg lo explicó muy bien en su comparecencia en el Parlament, dijo que ante una corrida de toros hay muchas personas que no pueden pasar de la mera visión de un ser que sufre, y que ello ya les imposibilita para poder observar cualquier indicio de belleza en la lidia. Es evidente que eso me sucede a mí, y a muchas otras personas que también abogan por la desaparición de este entretenimiento brutal y embrutecedor.

Lo que no acabo de entender es que las otras personas, las que sí son capaces de vibrar con la belleza del sufrimiento del toro, no observen también belleza en esta imagen, ¿o la belleza solo depende de la raza a la que pertenece el ser desgarrado?. Claro que también puedo andar errado, tal vez también vibran ante esta imagen del torero empitonado.

Hoy descubro en la prensa que algunas tiendas de la zona de las ventas están haciendo un buen negocio con esta foto, y que incluso hay establecimientos que han puesto a la venta la fotografía de la cornada a tamaño póster. Tal vez, al final, resulta que poco importa a quien pertenezca la sangre, tal vez lo único que importa es que haya sangre, que haya espectáculo, que haya “fiesta”.

Esta es la fiesta que queremos abolir. Una fiesta que nos regala imágenes de dudosa plasticidad, siempre basadas en el sufrimiento de alguien, sea toro o torero. Este es el arte que no entendemos. Esta es la cultura que no queremos. Esta es la educación que no podemos transmitir a nuestros hijos. Porqué al final no hay margen, la sangre es sangre, y la sangre, el dolor y el sufrimiento, sean de quien fueren, no deben ser patrón educativo, ni expresión de cultura, ni mucho menos motivo de fiesta.

dimarts, 11 de maig de 2010

Comunicat / Comunicado psc-diu-prou

Des de la plataforma psc-diu-prou s’ha viscut la presentació de les esmenes del PSC a la proposició de llei que demana la prohibició de les corrides de toros a Catalunya amb estupor i incredulitat.

Molts dels seus membres han reaccionat com si d’una broma de mal gust es tractés. Es pot regular la tortura i mort publica d’un esser viu per fer-la més digna?

Era evident que la posició que ha esgrimit el partit darrerament, dient que volia treballar per trobar solucions de consens entre dos mons diametralment oposats, és quelcom insostenible i impossible. Aquesta ILP no ofereix marge per postures tèbies, o estàs a favor de la continuïtat de la festa, o estàs per la seva abolició. La aparent indeterminació del PSC ha donat pas a un clar posicionament en favor de la continuïtat de la tauromàquia a Catalunya.

Des de la plataforma no podem estar d’acord amb aquest posicionament, i entenem que això ha de forçar necessariament la llibertat de vot dels diputats en la votació final. No és possible que tots els diputats socialistes estiguin d’acord amb aquest plantejament, i si és així, vol dir que falla quelcom en la representativitat dels membres del grup parlamentari respecte a l’electorat.

El PSC no és un partit protaurí, és un partit plural amb moltes sensibilitats, amb cares diferents, però sembla que en aquest afer la executiva tan sols en vol representar la més dura i amarga, la més conservadora i menys progressista, alineant-se amb partits com el PP i Ciutadans.

Des de psc-diu-prou volem mostrar públicament el nostre profund desacord amb aquesta esmena, que considerem ridícula, així com amb el posicionament clarament taurí del nostre partit. Ens dol per partida doble, en primer lloc pels animals, i en segon pel propi partit, ja que estem convençuts que aquest posicionament ens passarà factura a les properes eleccions catalanes.

Carles Marco
Impulsor i coordinador de psc-diu-prou




Desde la plataforma psc-diu-prou se ha vivido la presentación de las enmiendas del PSC a la proposición de ley que solicita la prohibición de las corridas de toros en Cataluña con estupor e incredulidad.

Muchos de sus miembros han reaccionado como si de una broma de mal gusto se tratase. ¿Se puede regular la tortura i muerte pública de un ser vivo para hacerla más digna?

Era evidente que la posición que ha esgrimido el partido últimamente, diciendo que quería trabajar para encontrar soluciones de consenso entre dos mundos diametralmente opuestos, es algo insostenible e imposible. Esta ILP no ofrece margen para posturas tibias, o estás a favor de la continuidad de la fiesta, o estás por su abolición. La aparente indeterminación del PSC ha dado paso a un claro posicionamiento a favor de la continuidad de la tauromaquia en Cataluña.

Desde la plataforma no podemos estar de acuerdo con este posicionamiento, i entendemos que esto debe forzar necesariamente la libertad de voto de los diputados en la votación final. No es posible que todos los diputados socialistas estén conformes con este planteamiento, i si es así, quiere decir que algo falla en la representatividad de los miembros de grupo parlamentario con respecto al electorado.

El PSC no es un partido protaurino, es un partido plural con muchas sensibilidades, con diferentes caras, pero parece ser que en este tema la ejecutiva solo quiere representar la más dura y amarga, la más conservadora y menos progresista, alineándose con partidos como PP i Ciutadans.

Desde psc-diu-prou queremos mostrar públicamente nuestro profundo desacuerdo con estas enmiendas, que consideramos ridículas, así como con el posicionamiento claramente taurino de nuestro partido. Nos duele por partida doble, en primer lugar por los animales, i en segundo por el propio partido, ya que estamos convencidos que este posicionamiento nos pasará factura en las próximas elecciones catalanas.

Carles Marco
Impulsor i coordinador de psc-diu-prou

dilluns, 26 d’abril de 2010

José Tomás entre la vida i la mort

Llegint alguns mitjans taurins a ran de “l’accident laboral” de José Tomás me’n adono, un cop més, de lo tremendament anacrònica que és aquesta activitat de la tauromàquia.

Quan jo tenia 20 anys el meu únic germà va morir d’una greu malaltia cardíaca. Estava fent el doctorat en ciències químiques i tenia tota una vida per davant. Als 30 anys vaig perdre els meus pares en un accident de transit. Un noi de 21 anys, que tornava de la discoteca, va xocar frontalment amb ells. Ell també va morir a l’acte.

Si hi ha quelcom que tinc ben après des de jove és que tots estem constantment entre la vida i la mort. La vida no és més que un transit, més o menys llarg i afortunat, cap a la mort.

Els que defensem la desaparició de la tauromàquia, sovint ho fem pensant en el dolor i la tortura física i psíquica que pateix el brau abans de la seva mort. Per a nosaltres, i per a qualsevol expert en ètica, les corrides de toros son una pràctica amoral i totalment allunyada del principi universal de la ètica que entén que no és ètic causar un dany, si aquest és evitable.

Vivim en un temps i en una societat que prima la seguretat davant de molts altres aspectes. És millor conduir més a poc a poc si amb això el trajecte és més segur. Ens ho recorden a diari milers de radars en els nostres desplaçaments. Les empreses, vulguin o no, han d’invertir milers d’euros en prevenció de riscos laborals. Avui es prima la seguretat per damunt de la rendibilitat, o més ben dit, es sacrifica una part del guany per tal de complir amb els mínims exigibles en seguretat laboral.

I és aquí a on trobem un altre graó de l’anacronisme del toreig. Perquè resulta que per delectar a la afició hi ha persones, essers humans, que arrisquen la seva vida davant un toro. I l’arrisquen sense que s’hagi posat en marxa cap protocol que intenti minimitzar el risc, ans al contrari, justament quan més s’arrisca el torero més agrada la seva feina. Un bon aficionat em va dir un dia que José Tomás era un torero més aviat dolent, que el seu èxit radicava en el morbo que donava pensar si l’agafaria el primer o el tercer toro de la tarda. No sé si és cert o no, però crec que té bona part de raó.

Professions de risc n’hi ha moltes. Pilots de F1, bombers, policies, militars... Però fixeu-vos-hi que molts d’ells fan un servei a la societat, salven vides, i els que no ho fan en un sentit estricte, aquells que tan sols formen part d’un espectacle, com els pilots de F1, tenen darrere seu un equip d’enginyers que vetllen per la seva seguretat. Seguretat que després és implantada als vehicles que tots conduïm, i que contribueix a salvar moltes vides al volant.

Algú em pot dir quina mena de servei a la societat fan els toreros?, algú em pot dir quines vides contribueixen a salvar?, algú em pot justificar si el risc que corren torejant serveix per evitar un mal més gran?. Evidentment no. No ajuden a salvar vides. L’únic servei a la societat és el d’entretenir o fer gaudir a un grapat de gent que va a veure com es juguen la vida.

Llavors cal preguntar-se, les ferides o la mort d’un torero, és un dany evitable?. Jo tinc molt clar que ho és.

Però els aficionats a la tauromàquia tenen una visió ben diferent. Suposo que és per això que sempre argumenten allò de que el toreig és una mena de ball amb la mort, que la societat actual oculta la mort, i que de fet és l’únic espectacle autèntic que ens queda. Com si això de la mort ens ho haguessin d’explicar. Com si els telenotícies no hi anessin ben farcits de morts i sang a diari. Clar que hi ha una diferencia: la mort d’un torero és un espectacle en directe, a on poden veure ben de prop la sang i el rictus de dolor a la seva cara.

La majoria dels mortals no necessitem veure com un esser humà es juga la vida, o balla amb la mort, per tal d’afegir valor a la nostra pròpia vida. I aquells que ho necessitin, que s’ho facin mirar.

El toreig és un anacronisme que no té cabuda a la societat actual, ni pel patiment evitable ocasionat al brau, ni pel risc prescindible que assumeix el torero.

diumenge, 11 d’abril de 2010

No m’agrada prohibir, prefereixo discriminar

Recentment llegeixo una entrevista digital a Jordi Hereu, alcalde de Barcelona y membre del PSC, i em trobo una pregunta respecte a la tramitació de la ILP que vol modificar la llei de protecció dels animals per tal d’eliminar la excepció que permet maltractar, causar patiment, produir ansietat, i matar a un brau, en el transcurs de les corrides de toros.

A la pregunta, el senyor Hereu, respon amb un lacònic “no m’agrada prohibir”. Evidentment a un li venen a la ment totes les coses que estan prohibides a Barcelona, i conclou que a l’alcalde no li agrada prohibir, però evidentment no s’hi pot estar de prohibir tot allò que considera que ha de prohibir, com no pot ser d’una altra manera, perquè ja sabem que prohibició i llibertat son conceptes consubstancials.

Sembla que l’argument de “no m’agrada prohibir” ha calat profundament entre un sector dels socialistes catalans. Al Molt Honorable President de la Generalitat tampoc li agrada prohibir, i si gratem una mica a la hemeroteca i videoteca més recent, ens trobem un munt de membres de la executiva del PSC, i alguns diputats i diputades del seu grup parlamentari, als que no els hi agrada prohibir. No cal tornar a recordar tot allò que a dia d’avui resta totalment prohibit a Catalunya, oi?.

Inclús a en David Pérez, el diputat més taurí del PSC, no li agrada prohibir. Suposo que la seva afició a les corrides de toros tindrà quelcom a veure amb aquesta sobtada i cerval aversió a la prohibició. Però és que ara tots els diputats, diputades i càrrecs del PSC son afeccionats a les corrides?. Evidentment no, és més, n’hi ha molts que no deixen de dir públicament que la tauromàquia no els hi agrada o no els hi diu res.

A les compareixences que van tenir lloc al Parlament de Catalunya hi van haver un bon nombre d’intervencions que van deixar ben clar que prohibir no és en absolut lleig. Que no prohibir quelcom que provoca patiment a un animal, anteposant el plaer estètic d’uns quants –siguin molts o pocs- i el gaudi que senten en veure l’espectacle, a un principi fonamental com el de no fer mal, és amoral i allunyat de tota ètica.

Però exactament de que estem parlant?. Estem parlant tan sols de prohibir?. Estan tan sols apel•lant a la llibertat que tenen aquells que volen seguir assistint a aquest espectacle?. No. En realitat estem parlant d’una discriminació, o més ben dit, de dues discriminacions.

Per una banda la discriminació que la llei actual fa amb el brau. La llei diu clarament que fa una excepció a la norma general, permetent la continuïtat d’aquesta mena d’espectacles. Que tindrà, o millor dit, que no tindrà el toro que si tinguin els galls?.

Per altre, la discriminació que es fa amb aquells que també tenen la hipotètica llibertat d’assistir i gaudir de les baralles de gossos o galls i ara no ho poden fer. Tenen més dret a la llibertat els que volen assistir a un espectacle que provoca patiment al brau que aquells que volen fer el mateix amb gossos o galls?. Tornem al mateix, és mereixedor de més drets un gos o un gall que un brau?.

No ens enganyem. Sota la frase “no m’agrada prohibir”, que evoca una mena d’actitud respectuosa amb la llibertat, s’amaga una realitat menys amable, de més dubtós respecte, s’amaga una veritable connivència amb la discriminació.

Els diputats i diputades han de tenir molt clar que prohibir ja varen prohibir, i si realment no els agrada prohibir, hauran de tornar a legalitzar les baralles de gossos i galls, i en general, tot allò que la gent vulgui tenir la llibertat de fer, encara que provoqui patiment a algun animal.

No s’hi val prohibir unes coses i amb d’altres dir que no t’agrada prohibir, perquè això no és més que veritable i interessada discriminació.


PSC-DIU-PROU from Carles Marco on Vimeo.

diumenge, 28 de març de 2010

Madrid: 20.000 personas piden que torturar a un animal no sea declarado un Bien de Interés Cultural

Unas 20.000 personas calculadas según la superficie del recorrido de la manifestación 6.000 metros cuadrados y una densidad de 3 personas por metro cuadrado. Cuando el grueso de la manifestación ya estaba en Puerta del Sol, todavía había asistentes saliendo del punto de inicio de la comitiva en Plaza de la Villa. Autobuses llegados desde Barcelona, Bilbao, La Rioja, Valencia reflejan la pluralidad de la protesta.

Durante la marcha, a la que han asistido miembros de diversas asociaciones animalistas y representantes del mundo de la literatura, el cine y la música, así como defensores de los animales procedentes de otras ciudades españolas, los manifestantes han coreado el lema “La tortura no es cultura”, una frase que a su entender comparte la mayor parte de la sociedad, que no se identifica con la mal llamada fiesta de los toros. Los antitaurinos han defendido que se promocionen y se subvencionen económicamente las manifestaciones artísticas y culturales que realmente enriquecen a la sociedad, frente a la que consideran una tradición denostada y bárbara: la muerte lenta y dolorosa de un toro que previamente ha sido debilitado física y psíquicamente.

A la llegada de la comitiva, que partió a las 12 de la mañana de la plaza de la Villa, a la Puerta del Sol, algunos de los numerosos artistas e intelectuales que se han adherido al manifiesto han leído un decálogo sobre algunos de los falsos mitos que alegan los taurinos como excusa para continuar con este rito macabro. Así, el veterinario y comunicador Carlos Rodríguez, el periodista Ignacio Escolar, la cantante Idaira, la actriz Isabel Pisano y las escritoras Ruth Toledano y Eugenia Rico han refutado pretextos como que el toro no sufre o que si acabara la tauromaquia se extinguiría una especie. “El toro de lidia no es realmente una especie, sino un animal con determinadas características genéticas, que tiene un sistema nervioso exactamente igual que el de los humanos y por tanto padece dolor como nosotros”, han explicado.

También han leído un manifiesto en el que han pedido a las autoridades regionales que retiren esta propuesta. “Lamentamos que ciertos representantes políticos en Madrid, Murcia o Valencia se hayan dejado llevar por un oportunismo que casa mal con su deber de velar por el bien común”, han señalado. Además, han incidido en que no debe “apoyar prácticas sociales que legitiman la violencia. Semejante escuela de brutalidad nunca debería ser considerada Bien de Interés Cultural”.

www.latorturanoescultura.org

Esta noche no es una noche cualquiera

Esta noche no es una noche cualquiera. A estas horas se preparan para subir a unos autocares varios centenares de personas. Autocares que los llevan a Madrid. A una manifestación para mostrar la repulsa por la tauromaquia, por la declaración de la misma como Bien de Interés Cultural.

A algunos de ellos los conozco personalmente, a otros solo virtualmente, y otros tantos son perfectos desconocidos para mí. Sin embargo esta noche me siento muy cercano a ellos, a todos ellos y ellas. Me hubiera gustado estar cerca de verdad, compartir el viaje, compartir la manifestación. Manifestarme en Madrid. Pero no ha podido ser. A veces la vida te niega esos pequeños momentos buenos, esas buenas compañías. Pero no pasa nada, por desgracia habrá más ocasiones para reencontrarme con ellos y ellas, con algunos o con todos. Y es que la lucha por la dignidad de los animales es una larga carrera de fondo. Ahora son los toros, pero mañana pueden ser los perros, los cerdos o cualquier otro animal que sufre una vida o una muerte indigna.

Que no se crea Esperanza que mañana estarán en Madrid todos los que son. Faltaremos muchos. La vida es compleja y no siempre se puede acudir allá donde quiere tu corazón. A veces la razón te ancla en otros parajes.

Acabo de visionar “Animal, el documental”. Angel Mora ha tenido la gran amabilidad de remitírmelo. Es, sin duda, un gran documental. Un DVD que reafirma todo aquello que ya sabemos, pero que conviene mantener en la retina y en la memoria. Son de esos documentales que te dan fuerzas para seguir, que te confirman que el camino tomado es el correcto, que la lucha no es estéril.

Bien de interés cultural?. Cultura: conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.

Es precisamente por nuestra cultura, por nuestra facultad de desarrollar un juicio crítico, por lo que muchos españoles no entendemos que pueda mantenerse un espectáculo basado en el dolor y muerte de un mamífero superior, de un ser que siente, que sufre, que teme.

Es precisamente por nuestra cultura, por lo que entendemos que un espectáculo así no es ético. Porqué no es ético causar sufrimiento, y mucho menos cuando el sufrimiento es gratuito e innecesario. Nuestra cultura nos permite gozar de una moral más elevada, más cercana a la ética.

Aquellos que hemos comprendido que la fiesta tiene que acabar somos moralmente más éticos que los aficionados a la misma. En los debates, los taurinos, nos echan en cara que nos creamos superiores moralmente a ellos, y he llegado a la conclusión que tienen razón, que lo somos, somos moralmente más éticos, más evolucionados. Les guste o no. Y es que en el fondo ellos mismos tienen ese complejo de inferioridad moral clavado en lo más hondo de su alma. Porqué no hay que ser ni muy culto, ni muy inteligente, ni especialmente sensible, para entender que el sufrimiento del toro es éticamente indeseable.

Javier de Lucas, Doctor en Derecho, Catedrático de Filosofía del Derecho y de Filosofía Política, actual director del Colegio de España en París, lo explicó muy bien en su comparecencia ante el Parlament de Catalunya. La ILP que pretende prohibir las corridas de toros en Catalunya, defiende un bien jurídico superior, porque se contrapone un principio básico, como el de no causar daño, contra una preferencia secundaria, como la de asistir a un espectáculo que gusta. Incluso la propia educación en la no violencia también es un principio básico a defender. Por y para ello se legisla. Por y para ello se prohibe.

No, como dijo Josep Mª Terricabras, Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, prohibir no es feo. Lo que sería feo es no prohibir un espectáculo en el que se inflinge dolor y sufrimiento a un ser vivo.

Señora Aguirre, las corridas de toros no son un bien de interés cultural, son un bien de interés comercial para unos cuantos, y una vergüenza nacional para muchos. Mañana solo verá a unos pocos. Muchos no habremos podido asistir, pero no se preocupe, ni usted ni aquellos partidos que apoyan la continuidad de la tauromaquia, ya sea de modo activo o pasivo, porqué aunque mañana no estemos en Madrid, en las próximas elecciones si acudiremos a nuestro colegio electoral, y allí dejaremos muy claro quien no queremos que nos represente y gobierne.

dijous, 18 de març de 2010

Cuestión de respeto

Cuando no hay posibilidad de ganar el debate, el único recurso que queda es el de la tergiversación interesada, la demagogia barata, el insulto, y la descalificación personal.

Ya lo practicaron con Jesús Mosterin, y ahora le ha tocado el turno a Mónica Frassoni. Los que hemos podido escuchar a uno y a otra, y tenemos un mínimo de inteligencia verbal y emocional, no tenemos duda alguna que ninguno de los dos ha pretendido con sus palabras comparar a un matador de toros con un matador de mujeres, o la ablación de clítoris con la tortura del toro.

En el Parlament se ha hablado de ética, de lógica de comportamiento, y también de patrones machistas, antropocéntricos y androcéntricos. Nadie ha puesto al mismo nivel la vida o el sufrimiento de un ser humano y la de un animal, aunque éticamente ambos sean reprobables y dañinos para la sociedad.

El medio taurino mundotoro, que ya nos tiene acostumbrados a sus salidas de tono y a sus falsedades vestidas de periodismo de investigación, se despacha a gusto con la diputada italiana, y entre otras lindezas le dedican calificativos como “mediocre asexuada” y “diputada italiana de sangre menopáusica”,

Tal vez sus cerriles mentes alberguen la creencia de que la difamación y el insulto son un arma válida contra los argumentos éticos y lógicos. Pero con ello solo demuestran una vez más su total ausencia argumental. La violencia física es en muchas ocasiones el resultado de la imposibilidad de verbalizar, y la violencia verbal no es más que la consecuencia de la imposibilidad de argumentar.

En el Parlament, el público, ha mantenido en las comparecencias de los días 3 y 4 un respeto por los comparecientes y los diputados. Pero ayer, con una afluencia notable de taurinos entre el público, se ofreció un espectáculo bochornoso, aplaudiendo las intervenciones de los dos toreros y del profesor Illera, abucheando a la diputada italiana, e interrumpiendo a la diputada Patrícia Gomà, de ERC, en más de una ocasión.

Así exigen respeto para con su fiesta, abucheando e insultando. Llenando los medios de comunicación de falsedades demagógicas, incitando a colectivos, que no fueron insultados ni menospreciados, a una batalla para recuperar una dignidad que jamás perdieron, una dignidad que nadie puso en tela de juicio. Así se mueven, crispando a la sociedad.

No se si la ILP saldrá o no adelante, pero de todo este debate algo bueno saldrá, y es que cada cual quedará ante la sociedad como lo que verdaderamente es.

diumenge, 14 de març de 2010

I va nevar

Encara amb la ressaca de les intervencions al Parlament de Catalunya d’aquells que defensen la festa de les curses de braus, i dels que defensem el brau, la seva dignitat, i la nostra ètica.

Quan encara retenia al meu cap les magistrals classes de moral, ètica, dret, lògica i seny, que vaig poder escoltar en directe. Tot un luxe per cert.

Amb la sana intenció d’agafar l’ordinador una d’aquelles nits, com de costum, per tal d’intentar explicar-ho, al temps que posava ordre als meus pensaments i sentiments.

Amb un esquema mental ja fet d’allò que volia comunicar. Amb ganes d’escriure sobre les paraules de Mosterin, de Wagensberg, de Terricabras, de Zaldivar, de Bilbeny, de tots els que van defensar el dret a una vida, i una mort, amb dignitat i sense patiments innecessaris dels braus.

Volent destacar les paraules d’Antonio Moreno, un antic aficionat Malagueny a les curses de braus, que als seus 35 anys, una tarda a la plaça, una de tantes, darrera d’una muleta vermella, va veure un brau vomitant sang, amb una espasa que li sortia pel costat.

Intentant retenir i fixar a la memòria com va explicar, davant dels diputats i diputades, que aquella tarda, per primera vegada a la seva vida, va veure un brau, va veure un animal que patia. Que allà on veia art, va veure sang, que allà on veia cultura, va veure la tortura.

Volia fer la comparació d’aquesta experiència amb la que el propi Antonio Gala va relatar al dominical de El País, el juliol de 1995, dient: “Y de repente [el toro] miró hacia mí. Con la inocencia de todos los animales reflejada en los ojos, pero también con una imploración. Era la querella contra la injusticia inexplicable, la súplica frente a la innecesaria crueldad”.

Tan sols volia que, abans d’escriure, tot agafes forma al meu cap, com tantes altres vegades. Vaig decidir donar-me el cap de setmana i escriure el meu bloc dilluns a la nit.

I va nevar, dilluns va nevar a Sant Cebrià.

Va ser una nevada forta, però tampoc cap bestiesa. Tot i així les conseqüències han estat devastadores. Dilluns, als volts de les 4 de la tarda, ens quedarem sense llum. A les 24 hores es va restablir el subministrament, però enlloc de rebre 220 volts entraven 360. Les bombetes, fent honor al seu nom, explotaven; el router, càmeres de seguretat, aparells electrònics, tot mort.

Fins dijous a la tarda no vem poder connectar-nos a la xarxa, i vem passar amb un generador de 2000 watts, comprat a corre cuita, i encara agraïts a la providència per haver-lo pogut trobar, ja que estaven exhaurits a totes les botigues del ram.

També la providència va voler que el cable de telèfon, que va quedar travessant el carrer i flotant a escassos 40 centímetres del terra, no es trenqués. Això sí, un servidor, ajudat d’una escala gran, el va haver de penjar i lligar a un pal de la llum, a una alçada tal, que impedís que qualsevol vehicle se l’emportes per muntera. Som diumenge. Algú ha vist a un operari de telefònica per aquí?, no?, jo tampoc. I això que tinc veïns que sí s’han quedat sense telèfon.

Tres dies sense llum, i encara gràcies, perquè hi ha gent que en porta ja sis dies a les fosques i passant fred. Un munt de cables elèctrics i de telèfon per terra, branques trencades pel pes de la neu. Una nevada una mica excepcional, tampoc no gaire, i la vida es paralitza, els plans s’esgarren. Ja no penses en escriure al teu bloc, només penses a passar com puguis fins que tot es normalitzi.

“No estem preparats” és la frase més escoltada aquest dies. I és cert que no ho estem, però no pas nosaltres, son les infraestructures les que no estan preparades. Cables aeris penjant de pals de fusta. Torres de formigó i de metall que s’han partit en dos pel sobrepès de la neu als cables.

A Can Palau volem soterrar tots els cables elèctrics i de telefonia. Evidentment aquesta és la solució. Amb tota la xarxa soterrada el problema hagués estat mínim. Però el cost l’hem de pagar els veïns. L’ajuntament ens diu que cap de les dos companyies volen contribuir en el cost d’aquesta obra, que l’hem d’assumir nosaltres en la seva totalitat.

I un no pot evitar preguntar-se, quin cost li representarà a les companyies de la llum i telèfon reparar tots els danys causats pel temporal de neu?. Si els veïns paguem íntegrament el soterrament, quants diners de manteniment i reparacions per imprevistos com aquest s’estalviaran dites companyies en els propers 20 anys?. Just seria que aquests diners que s’estalviaran els investissin en fer menys feixuga la despesa que tindrem.

Ni estem preparats, ni les companyies privades responsables dels subministraments basics ho volen estar. Els de la llum s’escuden en la MAT encara per fer, però ells saben perfectament que el problema son les xarxes de distribució tercermundistes. I nosaltres traguem. Traguem amb tot això perquè volem, perquè ja en tenim prous de mals de cap. Però els ajuntaments haurien de jugar més fort, haurien de dir prou, perquè al final l’ajuntament som tots, i tots coincidim en que les infraestructures no estan preparades per cap contingència.

Volia parlar dels braus, però una nevada, que podia haver estat quelcom molt maco, va alterar la nostra vida. Aprendrem d’aquesta experiència?

diumenge, 7 de març de 2010

Socialistes per a l'abolició de les curses de braus

El 28 de desembre de 2009 vaig crear el web psc-diu-prou amb la intenció de prendre el pols a la militància del PSC respecte de la ILP que vol prohibir les curses de braus a Catalunya.

Fruit d’aquesta iniciativa, i de la unió de moltes voluntats, ha vist la llum un manifest que serà entregat properament a la executiva del PSC, juntament amb els noms dels afiliats que s’hi han adherit.

MANIFEST:

Socialistes per a l'abolició de les curses de braus

Nosaltres, dones i homes lliures, militants i simpatitzants del Partit dels Socialistes de Catalunya, exposem :

El Parlament de Catalunya va votar majoritàriament donar curs a l'Iniciativa Legislativa Popular per a l'abolició de les curses de braus a Catalunya. Cal reconèixer l'esforç i l'èxit de les persones que van promoure aquesta ILP que ha comptat amb el suport de més de 180.000 signatures.

Un bon grapat d'afiliats i afiliades del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC-PSOE) vam signar aquesta ILP, alguns en vàrem ser també fedataris, i moltes i molts afiliats i simpatitzants estem d'acord amb l'abolició de les curses de braus.

En aquest sentit, demanem al partit polític al qual estem afiliats, o del que som simpatitzants, que tingui en compte el nostre posicionament, que per altre banda creiem que és majoritari a la societat catalana.

No sabem si els partidaris de l'abolició som majoria o minoria dins del partit. Però sí estem segurs que som molts els afiliats i afiliades que estem per aquesta opció.

No hi ha posicionament congressual sobre aquesta qüestió. Mai ha estat debatut quin ha de ser el posicionament del nostre partit vers aquest espectacle.

En conseqüència, i per coherència amb les diferents sensibilitats dins del partit vers aquest tema, demanem que es doni llibertat de vot als parlamentaris i les parlamentàries del nostre grup en la votació que tindrà lloc properament.

Volem pensar que la composició del grup parlamentari reuneix diverses sensibilitats sobre diferents aspectes que estan en el debat social. D'altre manera no s'entendria, donat el caire plural que històricament ha tingut i té el nostre partit.

La pervivència de les curses de braus a Catalunya és incompatible amb els temps d'una major sensibilitat pel patiment dels animals, i d'un major compromís per fer fora tradicions que considerem que s'enfronten a una ètica del respecte a la natura, i el rebuig a manifestacions fonamentades en el maltractament d'un ésser viu.

Ens oposem a manifestacions, tot i que respectem que es puguin titllar de culturals, on triomfi un desencadenant de mort d'un ésser viu amb l'antesala d'un patiment acompanyat d'un espectacle de sang.

Som conscients que hi ha gent simpatitzant amb idees de progrés que puguin trobar atractiu l'espectacle de les curses de braus.

Però som conscients que una política progressista porta inherent la recerca d'avenços en els camps de l'ètica, la llibertat i el respecte humà i natural en el planeta. I cada racó del món és important per donar passes cap a una millor convivència entre l'ésser humà i la natura.

No estem per a posicionaments conservadors. La política no ha de ser la simple gestió de les coses tal i com estan, sinó la via per a assolir una societat millor.

Com ja hem dit abans, demanem la llibertat de vot dels components del grup parlamentari socialista, tot i que també podem entendre la recerca d'un consens amb d'altres grups parlamentaris per a obtenir un resultat favorable a la prohibició, i satisfactori per els impulsors de l'ILP.

diumenge, 21 de febrer de 2010

En el ojo del huracán

Si algo ha conseguido la tramitación de la ILP que pretender erradicar de Cataluña las corridas de toros, ha sido precisamente que se hable largo y tendido de los animales y los animalistas.

Muchos de los que abogamos por dispensar un trato digno a los animales hemos salido de un anonimato social impuesto. Anonimato impuesto por una sociedad con multitud de problemas económicos y sociales, que se ha empecinado históricamente en relegar a la última posición de sus temas de discusión pública, todo aquello relacionado con el bienestar animal.

Personas preocupadas por los animales ha habido siempre, actos de protesta y manifestaciones también, pero ante una escala social de valores que relega a segundo término todo aquello que no tiene una relación intrínseca con lo humano, toda acción ha quedado condenada a la categoría de anécdota.

Pero la ILP ha venido a convulsionar esa escala social de preferencias, de temas dignos de discusión en los medios, para evidenciar ante la audiencia la existencia de estas personas que dedican parte de su tiempo libre y energías a la protección de los animales.

Los taurinos han reaccionado ante esta aparición súbita de personas desconocidas, anónimas hasta la fecha, que se han prodigado en los medios de comunicación defendiendo la desaparición de la tauromaquia. Y su reacción, como era previsible, ha sido la de la búsqueda de la descalificación. No pudiendo matar el mensaje intentan matar a los mensajeros.

Los medios taurinos se han esforzado en buscar imposibles relaciones entre ciertas multinacionales y algunos animalistas, flujos inexistentes de dinero, sectas imaginadas, y cuando ya no han podido más incluso han querido relacionar la protección animal con ETA. Al unísono, aquellos periódicos que simpatizan con la fiesta nacional, han llenado sus columnas de opinión con artículos de defensa de la fiesta y de ridiculización de cuantos la critican.

La ILP ha puesto a los animalistas en el ojo del huracán. Alguien dijo en una ocasión “no me importa si hablan bien o mal de mí, lo que me importa es que lo hagan”. Y creo que en este caso la frase adquiere total relevancia. Porque los que quieren tergiversar la realidad de aquellos preocupados por los animales, están consiguiendo que muchas personas conozcan de su existencia y se interesen por el bienestar animal.

Mientras tanto la poderosa industria de la tauromaquia intenta lavar su cara y sus manos organizando corridas benéficas. Corridas que, como la organizada en Cáceres en favor de AFTEA, no consiguen recaudar nada para la asociación, ya que se recaudaron poco más de 63.000 euros, y se tuvo que hacer frente a algo más de 65.000 euros de gastos. Mucho gasto para una corrida benéfica en que el diestro se ofrece a torear de manera altruista. Aquí cobran todos excepto la pobre asociación AFTEA, que sigue tan pobre como antes de la corrida.

La corrida de Navalmoral en favor de Haití apenas consiguió llenar la mitad de las 3.000 localidades, a falta de acabar de contabilizar todos los gastos e ingresos, parece que la corrida se saldará con apenas 4.000 euros para Haití. En mi pueblo, de apenas 3.500 habitantes, una comida organizada deprisa y corriendo por unos cuantos jóvenes, se saldó con algo más de 1.000 euros para Haití. Tal vez haya personas que empiecen a comprender que la beneficencia no puede basarse en el sufrimiento de los animales, o tal vez los aficionados están en franca regresión. ¿Quién sabe?

Siguen apareciendo columnas de opinión a favor y en contra de la fiesta. Famosos y famosillos, intelectuales y filósofos, siguen debatiendo públicamente sobre derechos de las minorías, puesto que ya nadie duda del sufrimiento propinado al toro en la plaza, ya solo queda apelar a la libertad, aunque sea con declaraciones tan vagas como las de Joan Manuel Serrat cuando dice “nadie puede negarle a nadie su espacio de libertad”. Pues que se lo expliquen a los aficionados a las peleas de perros o gallos, ¿no?.

Y mientras enarbolan la bandera de la libertad aparece una sentencia del tribunal de Estrasburgo, referente a la caza del zorro, que dice textualmente: "la caza y muerte de animales de una forma que causa sufrimientos es moralmente condenable". O sea que causar sufrimientos a los animales, según el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, merece una condena moral. La condena moral procede de un tribunal que es la máxima autoridad judicial para la garantía de los derechos humanos y las libertades fundamentales en toda Europa.

Tal vez aquellos políticos catalanes que defienden con tanto esmero la libertad de esa minoría, que quiere perpetuar la fiesta, debieran mirar hacia Europa y Estrasburgo para comprobar qué libertad es defendible y cual no. Tal vez la libertad para causar sufrimiento a un ser vivo no merece ser defendida, aunque tenga tanta tradición como la caza del zorro en Inglaterra.

Y los varapalos para la industria taurina llegan de todas las latitudes. China se niega a importar las corridas de toros a su país, pese a los intentos desde España para abrir “nuevos mercados”. El Dalai-lama pide a los diputados catalanes que apoyen la prohibición de las corridas de toros y añade: "Creo que existen considerables evidencias de que las corridas de toros son una práctica cruel que inflige de forma pública un dolor atroz a animales inocentes y sintientes". Supongo que alguna autoridad moral debe tener este hombre, aunque en foros taurinos lo han puesto de vuelta y media, claro, como siempre, hay que matar al mensajero, aunque en este caso no lo puedan acusar ni de pertenecer a ETA, ni de ser un independentista catalán.

Para descubrir cómo nos ven o intuyen los americanos, basta con ver el corto que Dysney creó en 1938, “El toro Ferdinando”. Pero lo más curioso es que 72 años más tarde nos siguen viendo exactamente igual de ridículos y crueles. Una serie de dibujos animados llamada “Vipo el perro volador”, escrita y dirigida por un Israelí, dedica un capítulo a Madrid, y como no podía ser de otra manera se centra en los avatares de un pobre toro al que pretenden torear y matar.

La serie, dirigida a niños de 3 a 5 años, pretende dar a conocer a los niños la cultura de distintas ciudades. Pero en Madrid la cultura resulta ser una cruel tradición que se basa en matar al toro. Como no puede ser de otra manera, porqué la educación, la buena educación, solo tiene un camino, Vipo y sus amigos ayudan al toro a huir de su destino, ridiculizando al torero y sus ayudantes.

Cual ha sido el enojo de los aficionados a la tauromaquia cuando han descubierto que TVE ha emitido ese capítulo. Y es que últimamente no ganan para disgustos.

Como le dice Henry a Vipo y a sus amigos, “nosotros vamos con el toro, por supuesto”. Claro que el tribunal de Estrasburgo y el Dalai-lama también. Es que simplemente es de lógica. Y lo único que se está confrontando a la lógica y a la moral, desgraciadamente, son los intereses económicos. No hay más.

dissabte, 30 de gener de 2010

El mundo del toro no se sorprende por la relación ETA/antitaurinos

Con este brillante titular nos sorprendía este jueves el diario “el mundo”. Lo primero que me vino a la cabeza es que el titular era incorrecto, sin duda tenía que haber sido algo así : “Mundotoro no se sorprende por la relación ETA/antitaurinos”.

Porqué efectivamente mundotoro ya hace tiempo que intenta relacionar a aquellos que queremos erradicar las corridas de toros con los más oscuros intereses y movimientos. Nos han equiparado con los nazis y Hitler, nos han hecho acreedores de subvenciones millonarias provenientes de diversas multinacionales, han criminalizado en sus escritos al animalismo y al veganismo y, como no, también se hicieron eco de esta relación de un supuesto etarra con el PACMA (Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal), con aquella apostilla de : “Esta detención viene a reafirmar la teoría que sostiene este medio…”.

Realmente pensé que el titular era erróneo porqué me cuesta creer que las personas serias, aquellas críticas con lo que leen, aquellas que piensan y analizan las cosas, puedan llegar a pensar sinceramente que existe alguna vinculación o relación entre aquellos que renegamos de un espectáculo basado en la crueldad hacia un ser vivo, y unos señores que se dedican a matar seres humanos.

Como dice Espido Freire en su escrito “desfachatez” aparecido en ADN, no todo vale señores. Puedo entender que un medio como mundotoro, una publicación que ha demostrado sobradamente su insensatez y que se ha dedicado a injuriar a cuantos luchamos abiertamente por el fin de las corridas de toros, sucumba ante la comparativa fácil, dañina, e interesada. Pero que un periódico como el mundo, al que se le supone, no ya objetividad, sino cierta profesionalidad, cierto recato ante el sensacionalismo claramente interesado, caiga tan bajo.

Me parece esperpéntico que desde los grupos taurinos de presión necesiten hacerse valer de medios de comunicación parciales para defender la fiesta, su fiesta, intentando desprestigiar a cuantos abogamos por su desaparición. Muy mal deben andar de argumentos como para entrar en este sucio juego.

PACMA en su página oficial ya ha desmentido categóricamente que el presunto etarra tuviese vinculación alguna con su partido, pero es que por esa misma regla de tres utilizada por los taurinos, podríamos hacer que más de uno sí se sorprendiera al descubrir que el mismo Jon Idígoras, fundador de HB y gran aficionado a los toros, llegase a torear bajo los apodos de Chiquito de Amorebieta, Chiquito de Éibar y Morenito del Alto.

Ante estas informaciones, ¿alguien en su sano juicio podría establecer una relación entre ETA y el mundo del toreo, y llegar escribir un artículo en un medio público al respecto?. Entre los aficionados y profesionales de la tauromaquia hay de todo. Por el hecho de que un torero sea detenido por presunto tráfico de drogas, ¿podemos ya inferir que el mundo del toreo es una tapadera para el submundo de la droga?. Evidentemente no.

Todavía más perplejo me dejan las supuestas declaraciones del diputado del PP Daniel Sirera : «No se le escapa a nadie que, dentro de los antitaurinos, hay radicales. Esos que te amenazan de muerte pasándose el índice en el cuello, aunque no quiero decir que todos los antitaurinos sean terroristas». Afortunadamente acaba su lapidaria frase con un, no todos los antitaurinos son terroristas. Y yo le pregunto al ínclito señor Sirera, ¿pero es que hay algún antitaurino terrorista?, porqué torero vinculado a ETA sí hubo uno, y torero traficante de drogas también. Señor Sirera, que bajo se cae cuando se utiliza la descalificación de forma interesada y torticera.

De esos que te amenazan de muerte pasándose el índice en el cuello, señor Sirera, los hay en Galápagos, en Medinaceli, en Tordesillas e incluso en la Monumental de Barcelona, pero no se crea, son aficionados a los toros, o a las fiestas populares basadas en la muerte de un toro, los que dirigen tales gestos a los que se manifiestan en contra de esas tradiciones. Y le recuerdo que amenazado de muerte, a raíz de la ILP catalana, solo hay una persona, concretamente uno de los promotores de la ILP, que ha tenido que poner seguridad en su casa y acudir a los Mossos d’Esquadra para que persigan a los que han efectuado tales amenazas de muerte.

Pero es que no solo se pasan el dedo por el cuello, se lo aseguro señor Sirera. También se bajan los pantalones ante los antitaurinos enseñando las nalgas desnudas y peludas, insultan, amenazan, y tiran piedras a los autocares de los manifestantes. No Sirera, no, no se confunda, usted desde la comodidad de su escaño en el Parlament no ha asistido jamás a ninguno de esos actos de protesta, ni siquiera habrá visionado ninguno de los videos que ilustran cuanto le digo.

Difama que algo queda. Esta parece ser la táctica que últimamente están empleando los grupos de presión que defienden la tauromaquia. Solo espero que las personas que leen tales barbaridades sepan leer entre líneas, porqué la inmensa mayoría de los que abogamos por la erradicación de las corridas de toros, somos personas pacíficas que no entendemos ni compartimos ninguna forma de violencia contra ningún ser vivo, sea humano o de cualquier otra especie.

dimecres, 20 de gener de 2010

Sobre els toros i altres animals. Article de J. M. Terricabres (Filòsof)

Darrerament s’ha escrit molt sobre la conveniència de prohibir o no les curses de braus. Aquí us deixo unes reflexions d’un gran filòsof de casa nostra, que penso son d’una claredat intel•lectual enorme, i que poden servir a més d’un per a la reflexió.

Sobre els toros i altres animals

El Parlament de Catalunya acaba d’acceptar de tractar oficialment una iniciativa legislativa popular –que ha recollit centenars de milers de signatures– perquè les curses de braus siguin prohibides a Catalunya. Confio que la qüestió es tracti aviat i que acabi amb la prohibició.

Fa temps que estic a favor d’una mesura com aquesta, que és pròpia d’una societat civilitzada i sensible envers el dolor de qualsevol –humà o no–, i que és incapaç d’infligir-ne ella mateixa per pura diversió o entreteniment. Perquè bàsicament es tracta d’això: de no fer mal, de no fer patir, i sobretot de no fer-ho per plaer, per diversió, per gust, per domini estúpid i insensat. Que aquesta fos una forma primitiva de diversió, ho arribo a entendre. Però no, que ho continuï essent. Tal com seria inacceptable que es continuessin permetent les baralles de gladiadors, l’esclavitud entre humans o les lluites de galls. En alguns d’aquests aspectes, som millor que no érem. I ens n’hem d’alegrar. Però hem arribat a ser millors gràcies també a la prohibició d’actes de barbàrie i a l’afinament de la nostra consciència moral.

Fa molts anys Ferrater Mora ja va rebutjar amb encert els tres arguments bàsics que es fan servir per defensar les curses de braus: que són tradicionals, que són espectaculars, que mostren una especial relació entre l’“homo hispanicus” i el toro. La veritat és que aquests tres arguments són realment pobrets. Entendria molt més que em diguessin que és un negoci, però llavors hi tornaríem per aquesta banda, i em temo que els defensors pretenen donar arguments més “culturals”, més “elevats”, que els merament crematístics.

La tradició és efectivament important, però no perquè és antiga sinó perquè és bona, almenys perquè no fa mal a ningú. No és el cas de les curses de toros. Que la “corrida” és espectacular, potser sigui cert –tot i que n’hi ha, em diuen, que són arrossinades, pobretes, fetes amb pocs mitjans i poc “glamour”–, però l’espectacle no justifica la bondat o la conveniència de la cosa espectacular. L’argument hispànic o, si es vol, català –que alguns també fan servir– em sembla molt tronat. Les maldats, les impertinències i els robatoris fets per catalans, no deixen de ser robatoris, impertinències i maldats. I una suposada tradició catalana no és millor que una de no-catalana pel fet de ser catalana, sinó pel fet de ser millor, és a dir, perquè té –si les té– unes característiques que la fan noble i acceptable. No és el cas de les curses de toros.

Jo no estic en contra dels toros, ni dels elefants ni dels cocodrils. Seria absurd per part meva. Estic, en canvi, en contra de les curses de toros, tal com estic en contra de guardar cocodrils a la banyera de les cases, tant per nosaltres com per ells. Aquests dies, però, he hagut d’escoltar arguments –diguem-ho així– absolutament increïbles per no prohibir les curses de braus. Els més sorprenents acostumen a venir –diguem-ho així, també– de l’esquerra, d’una mena d’esquerra acomplexada, perplexa i desorientada, que no prohibiria res perquè ho troba lleig i vol deixar tot a la lliure iniciativa dels ciutadans. Ai senyor! Tanta candidesa em fa venir ganes de plorar..., a estones, de riure. Ells volen legislar, no prohibir. No es deuen adonar que legislar comporta prohibir, perquè una llei –com, per exemple, la llei 1/1998 de 7 de gener, de política lingüística– no era ben bé una llei sinó una homilia, perquè no contenia pràcticament cap sanció i, sobretot, no es va atrevir a posar en marxa les poques que contenia. Per fer lleis així no necessitem cap Parlament ni sobirania nacional!

En una societat civilitzada, democràtica i madura, allò que atempta contra la dignitat de les persones i que provoca sofriment gratuït a éssers capaços de patir sofriment, ha de ser rebutjat sense contemplacions i, doncs, s’ha de prohibir. És el que passa amb les curses de toros. Que també hi hagi moltes altres qüestions importants que s’han de decidir, no treu que aquesta no s’hagi de decidir. (L’excusa dels immobilistes és que sempre hi ha altres coses més importants per fer, però resulta que no fan ni aquelles ni aquestes.)

Em sembla que la batalla contra les curses de braus és una gran batalla, significativa i exemplar. Confio que la guanyem. I que tots aprenguem que el camí de la llibertat i de la justícia comporta trencaments amb formes del passat que potser ens agradaven però que ja no ens poden acompanyar. Al meu avi, que era una bellíssima persona, li agradaven els toros. No li han agradat a ningú més de la família. Em sembla que, en aquest punt, la família ha millorat. I me n’alegro molt.

J. M. Terricabres (Filòsof)
25/12/2009