dimecres, 25 de juliol de 2012

Un excelente blog

Hay un tiempo para cada cosa. Un tiempo para el activismo, ya sea político, animalista, o el que sea, y un tiempo para la reflexión. Hay un tiempo para escribir, para comunicar sentimientos, ideas, anhelos, y también un  tiempo para la lectura, para el análisis, para la interiorización.
Tuve un fugaz paso por la política municipal, simultaneado con el activismo animalista, y muy espoecialmente con el antitaurino. Fueron pocos años, apenas cuatro, sin embargo fueron muy intensos. Entregué lo mejor de mi, porqué para no hacerlo, es mejor no iniciar nada.

Un buen número de mociones al pleno municipal, algunas preguntas, un montón de escritos en la revista de la agrupación, horas y horas invertidas en el web del grupo municipal, en la preparación de la campaña electoral. Acciones de lobby para la abolición de las corridas de toros, y escritos, decenas de escritos, de réplicas y contraréplicas.

Mi lucha antitaurina culminó de forma feliz, con la abolición de las corridas de toros en Cataluña. Aunque la felicidad era agridulce. Mucho trabajo por hacer todavía. Demasiados toros siguen siendo salvajemente torturados en plazas de fuera de Cataluña, y en nuestra misma tierra algunos todavía se enfrentan a festejos llamados tradicionales que, si bién no concluyen con la muerte del animal, si infringen un sufrimiento al astado.

También agridulce fué el final de mi etapa política. Perdimos un regidor, el tercero, sin embargo se consiguió un cambio de gobierno municipal. Ese tercero casualmente era yo, perdí mi acta de regidor, y en consecuencia podía seguir estando, pero en absoluto decidiendo ni organizando. Así pues se acabó bajando el telón.

Y cuando volvió a subir me encontré tranquilo y en paz. Tranquilo porqué tenía tiempo, y en paz porqué cuando tocaba lo di todo. Así que para el nuevo acto que empezaba decidí que en él no habría lugar para ningún activismo, solo mi familia y mi empresa, y ¿por qué no?, también tiempo para mi.

Y en ello estoy, leyendo tanto, que hasta me olvidé de escribir en mi propio blog.

Me gustaría recomendar la lectura de un post aparecido en uno de los blogs que visito asiduamente. Se trata de un blog cuya temática principal versa alrededor del agotamiento del petroleo y del propio agotamiento del BAU (Business As Usual). Su autor es un científico del CSIC, licenciado en física y matemáticas que aboga por un cambio en la forma de explotar los recursos naturales.

Sin embargo este post que recomiendo, aunque recomiendo la lectura de la mayoria de entradas del blog en cuestión, trata sobre la resignación de las personas ante esta crisis fraudulenta. Un execelente retrato de la situación que vivimos actualmente. Un post excelente:

http://crashoil.blogspot.com.es/2012/07/resignacion.html

dilluns, 16 d’abril de 2012

El Rey de la crueldad

Desde luego no es necesario ser rey para matar elefantes, tan solo hace falta tener dinero y ser cruel. Para matar a cualquier ser vivo se necesita una cierta dosis de crueldad. La dosis va subiendo a medida que subimos en la pirámide del reino animal. Así, para matar a un gato hay que ser un poco más cruel que para hacer lo propio con una lagartija. No digo que sea más justificable una muerte que otra, para mi ambas carecen de justificación, pero todos pueden comprender que para el asesinato de un mamífero, no ya por su tamaño, sino por su cercanía biológica al ser humano, se necesita una dosis más alta de crueldad que para hacerlo con un reptil de sangre fría.

Todo el mundo coincide en que matar a un ser humano es deleznable y totalmente condenable, las leyes así lo contemplan. La unanimidad se rompe cuando hablamos de animales.

Unos justifican la muerte de toda esa variedad de animales que sirven de alimento, ya que entienden que su muerte es necesaria. Otros justifican la muerte de aquellos animales que, como el toro, sirven para hacer gozar al respetable. Para ello desarrollan una compleja descripción del arte y la estética, en que lo único que no cuenta es el dolor y la angustia que siente el animal: todo por el espectáculo.

No me voy a entretener en analizar o discutir ni a unos ni a los otros, ni siquiera voy a hablar de la caza en España, ni a tocar una triste y desgarrada  balada por aquellos canes que dejaron de ser útiles a su dueño cazador, lo he hecho en muchas ocasiones. Hoy solo quiero centrar mi atención en un grupúsculo concreto de personajes, aquellos que disfrutan y pagan para poder abatir una pieza de las grandes.

Y es que para matar elefantes no sirve ni la excusa de la alimentación ni la del espectáculo. Matar elefantes se hace en “petit comité”, sin espectadores. Es prácticamente un goce solitario. Y debe producir placer en aquellos que lo hacen, puesto que para ello han tenido que pagar sumas astronómicas de dinero y desplazarse muchos kilómetros a un país, el único, que permite todavía la caza de un animal protegido en el resto del mundo.

Con un cerebro de 5 kg, el cerebro del elefante es el más grande de los animales terrestres. Se le atribuyen una gran variedad de comportamientos asociados a la inteligencia como el duelo, altruismo, adopción, juego, uso de herramientas, compasión y autorreconocimiento. Los elefantes pueden estar a la par con otras especies inteligentes como los cetáceos y algunos primates.



Pues a eso se dedica el rey de España, a asesinar mamíferos inteligentes. Desde luego no es mi rey, puesto que yo no lo voté, pero es el que figura como rey de mi país. Y no me gusta que aquél que dicen representarme sea tan cruel, egoísta y despiadado como para disfrutar asesinando elefantes.

No es la primera vez que se le conocen aventuras de este tipo, recordemos al tristemente famoso oso Mitrofan. Siempre se ha sabido de sus cacerías por algún incidente, ya que estas se realizan dentro de la categoría de viajes privados de su majestad. A saber cuantas muescas tiene su majestad en la culata de la escopeta de matar elefantes. Estoy seguro que él siempre ha sabido que estas actividades de su agenda privada causarían gran repulsa entre un buen numero de ciudadanos, es por ello que siempre lo hace con sigilo, viajando en avión privado y sin ningún tipo de publicidad. Pero es que no puede evitarlo, le causa placer asesinar animales.

Cualquier persona “normal” que en su más tierna juventud, como le pasó a él, matase a su hermano cuando “jugaba” con un arma, tendría tal trauma que sería incapaz de volver a empuñar un arma. Pero él no, él es diferente. Y esa diferencia es lo que a mis ojos lo incapacita para representarme.

Se ha armado un considerable revuelo sobre su actitud poco solidaria con esos jóvenes parados que dijo no le dejaban dormir. Se está hablando sobre el dinero que le ha costado esta cacería y sobre si este sale de las arcas del estado o de su bolsillo, como si todo lo que tiene no hubiera salido en realidad de nuestros bolsillos. Solo hay que recordar que cuando lo ascendieron al trono no tenía absolutamente nada.

Pero de toda esta historia, a mi personalmente, lo que más me duele es la muerte de ese pobre elefante. Ese elefante no tenía que haber muerto, y España no merece tener como rey a una persona tan cruel como para haberlo matado. 

Quiero una república. Quiero poder votar en las urnas a quien se supone me representa.


dijous, 29 de març de 2012

On són els meus diners, President Artur Mas? / ¿Donde está mi dinero, President Artur Mas?

Video-carta oberta al President que val la pena escoltar i analitzar, la podeu escoltar en Català o Castellà.

Video-carta abierta al President que vale la pena escuchar y analizar, la podeis escuchar en Catalán o Castellano.

Part I (Català)


Part II (Català)


Parte I (Castellano)


Parte II (Castellano)

divendres, 6 de gener de 2012

Tauromaquia y sociedad: tras la abolición en Catalunya

Aqui os dejo este magnífico vídeo, lleno de esperanza e ilusión, producido por la Fundación Franz Weber. Espero y deseo que esa lucha que culminó con la abolición de las corridas de toros en Catalunya, haya prendido esa llama que se extienda por todos los territorios donde todavía se causa sufrimiento a un ser vivo para disfrute de algunos y enriquecimiento de unos pocos; sufrimiento que por ser totalmente evitable, por ser gratuito, es todavía mucho más cruel y alejado de la ética más elemental.

Este vídeo me ha retrotraido a esas fechas en que la ética venció a un extraño concepto de la estética, a esos días en que en el Parlament de Catalunya se escucharon verdaderas clases magistrales de ética, filosofía, derecho y también biología. Esos días en los que cayeron tópicos tan inverosímiles como el de que el toro no sufre. Lloré de alegría aquel día en el Parlament, y hoy, al visionar este vídeo me he vuelto a emocionar.

Gracias a todas las personas que firmaron en apoyo de la ILP, y gracias a todas las que siguen trabajando activamente para ver desaparecer esta salvajada vestida de luces y colores. Gracias Franz Weber, Leo, Anna, Ale, y tantas y tantas personas comprometidas. Un abrazo!