diumenge, 27 de setembre de 2009

Hay países y países, políticos y políticos, jueces y jueces

Y es que dentro de Europa, a pesar de la unión de sus estados, hay diferencias en muchos temas, también en lo referente al respeto a los animales.

A los pocos días de enterarnos que en nuestra vecina Francia se ha condenado ejemplarmente, con penas de cárcel, a dos jóvenes desalmados que quemaron a un perro, dándose incluso la circunstancia de que el propio perro asistió al juicio, nos desayunamos en nuestro país con una noticia totalmente opuesta.

Y es que resulta que un juez ha sobreseído la causa abierta contra Jaime Ferrero, de las juventudes del PP, y sus amigotes, por haber asesinado en Talavera de la Reina a un buen número de gatos, y haber colgado numerosas fotos de la “hazaña” en internet.


Parece ser que según su señoría los gatos fueron “cazados” y en consecuencia no hubo ensañamiento. Entiendo yo que para que el asesinato de un animal se considere un acto de caza debería haber alguna veda abierta y, por supuesto, ello se debería producir en un coto de caza, ¿o no?. Es que si esto no lo aclaramos, mañana puede aparecer otro salvaje y empezar a matar perros, gatos, canarios, e incluso, porqué no, personas, y decir en su defensa que simplemente estaba cazando.

La caza, aunque bajo mi punto de vista se trate también de otra actividad deleznable, está regulada en nuestro país. Para más INRI hay que añadir que un gato no es un animal susceptible de ser cazado, dado que se trata de un animal eminentemente doméstico, que puede estar asilvestrado, pero que en cualquier caso goza del amparo de las leyes de protección animal.

La ley 7/1990, de 28 de diciembre, de Protección de los Animales Domésticos, publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha dice que “serán infracciones muy graves”, entre otras, “agredir o maltratar a los animales domésticos hasta causarles la muerte”. También dice que “a los efectos de esta Ley, se entiende por animal doméstico aquel que por su condición vive en la compañía o dependencia del hombre”.

¿Es que su señoría necesita algo más para poder determinar si salir a matar gatos es o no punible?. ¿Acaso un gato no es un animal doméstico?. ¿Acaso los gatos no llevan siglos domesticados por los humanos y viviendo en compañía de estos o dependiendo del ser humano?. ¿Acaso un disparo no es una agresión?

Para que despropósitos de sentencias como esta sucedan tan solo son necesarias, de una parte una ley de protección animal ambigua, antigua, desfasada e insuficiente, tal y como sucede con esta, y de la otra, un magistrado que no tenga el más mínimo interés en castigar determinadas conductas.

En este país necesitamos que los políticos legislen, y lo hagan sin miedo y sin tibiezas, pero también que los jueces entiendan que un animal no es un mero objeto, que es un ser vivo que debe gozar de un respeto, y que para ello hay que saber interpretar correctamente la ley, aunque esta sea ambigua y tibia. En este país hay que reciclar y formar a algunos jueces, pero también a algunos políticos.

Es un verdadero despropósito que en nuestro país existan políticos como Jesús Salamanca, candidato al Senado por la Unidad Regionalista de Castilla y León (por suerte se quedó solo en candidato), que son capaces de mantener un blog en el que el insulto es el hilo conductor de todas sus intervenciones. Insulta al presidente del gobierno, se mofa de su familia, insulta a ministros, y como no, insulta a los animalistas y a todo aquel que no comulga con sus creencias. Mantiene un blog en el que se niega sistemáticamente a publicar aquellos comentarios o cartas que le llevan la contraria, aunque se trate de escritos con una exquisita corrección.

Jesús Salamanca podría estar ahora ocupando un escaño en el Senado. Y tendríamos un Senador que en su blog inserta comentarios como este:

En la cara, en los morros, en el campo o en la ciudad. El victimismo de los galgueros, mal llamados animalistas, no tiene nombre. Cada vez encuentran más gente en contra. Y cada año en Tordesillas habrá más amantes de la tradición y de la cultura para callar sandeces, barbaridades y estupideces animalistas”.

¿Sabrá acaso este hombre lo que es en realidad un galguero?. Pero lo que ya es para nota es el comentario que insertó en un blog Alemán, sin duda pensando que nadie lo iba a conocer, a raíz de unos comentarios sobre el Toro de la Vega. Palabras tan sabias, educadas, elocuentes, y carentes de todo insulto, como estas:

Toro de Vega: arte, cultura, tradición y atractivo. mejor el Toro Vega que gasear judios, como hacía el cabrón de Hitler y la Alemania nazi. ¿O no? Ni lo entendéis ni lo entenderéis nunca. Mejor callaos, antes que hacer el ridículo.
Cincuenta personas contra el Toro de Vega y…¡cada vez menos, aunque más ignorantes! No habéis respetado y no seréis respetados. ¡No lo merecéis! ¿Acaso defendéis el holocausto nazi? ¿defendéis al animal y condenáis a la persona? ¡Joder, qué tropa nazi y desvergonzada!


Afortunadamente no consiguió su escaño. Espero y deseo, por el bien del Senado, que siga sin conseguirlo en el futuro.

Pero aún así el Senado no está libre de contradicciones vergonzantes, de votaciones vergonzosas que responden más a estrategias y mandatos de partido, que al mandato de la razón, el raciocinio, y la ética personal de los senadores. Como sino se entiende el resultado de la votación de la moción que pretendía retirar la categoría de fiesta de interés turístico nacional e internacional a aquellos festejos que maltraten animales o personas.

¿Alguien puede comprender que no se admitan, desde 2006, festejos que maltratan animales como fiestas de interés turístico nacional, y que sin embargo se mantenga tal denominación a todos aquellos, que aún representando un terrible maltrato, obtuvieron su declaración antes de ese año?. Sería algo similar a decir, a partir de ahora no se podrá fumar en ningún bar, sin embargo todo aquel que con anterioridad a la entrada en vigor de la norma hubiere fumado en algún bar, podrá seguir haciéndolo.

Yo creo que legislar es otra cosa. Si se concluye que algo no es bueno, seguirá sin serlo independientemente de cuando se empezó a hacer. Es de sentido común. Aunque ahora me viene a la memoria aquello de que “el sentido común, es el menos común de los sentidos”.

2 comentaris:

Asterina ha dit...

Estas sentencias nos dejan un sentimiento de impotencia y frustación muy fuerte. Necesitamos más politicos como usted y menos señores Salamancas. Gracias por sus textos, Carles.

Itta ha dit...

A vegades em fa vergonya dir de quin pais sóc...pq m'he de justificar d'algunes de les barbaritats que es fan per aquí...i em dol tant veure de que és capaç l'esser humà amb animals o persones que no poden defendres.
Però tb m'agrada ser optimista i veig que hi han persones que lluiten contra tot això. I segueixo endavant!
Moltes gràcies per ser així.