dilluns, 21 de setembre de 2009

Carta abierta a la Sra. Rosa Gil – Presidenta de PDF


Sra. Gil, acabo de leer con auténtico estupor, y debo confesar que con una buena dosis de vergüenza ajena, el resumen que varios medios escritos hacen de su intervención en el programa de radio “el albero” de la cadena COPE.

http://www.tauromaquias.com/2009/08/toreros-que-actuaran-en-las-vegas-no.html
http://perutaurino.blogspot.com/2009/08/los-toreros-que-se-apuntan-las-vegas-no.html

Escritos que estos medios han obtenido de la propia hemeroteca digital de la citada cadena.

http://www.cope.es/hemeroteca/2009/08/07/toros/05-08-09--rosa-gil-toreros-que-se-apuntan-vegas-no-dignifican-fiesta-74007-1

Sinceramente debo decirle que no me hubiese molestado en escribirle si las declaraciones de las que se hacen eco esos medios, las hubiera hecho usted a título personal. En tal caso simplemente hubiera pensado, «ahí va otra persona aficionada a los toros, mal educada y grosera, como nuestro amigo Carlos Herrera».

Sin embargo la entrevista de la COPE fue hecha a Rosa Gil, pero no a la propietaria del restaurante Casa Leopoldo, sino a la presidenta de la Plataforma para la Defensa y Promoción de la Fiesta (PDF), y es precisamente a la presidenta de tal institución a quien dirijo este escrito.

Yo no se si es usted consciente de lo que significa presidir una entidad, en cualquier caso me gustaría hacerle notar que considero de extrema gravedad que la presidenta de la plataforma PDF se desayune en la radio con frases como “…y de los políticos, que todos son unos chupaculos, una indecencia de personajes. Lo que no vamos a consentir es que unos políticos de mierda vengan a estropearnos la Fiesta”.

Mire usted, ya se que la imagen de los políticos, por lo menos la de algunos, está algo denostada, sin embargo creo que una persona medianamente seria y educada, una persona que preside cualquier tipo de institución, no puede permitirse el lujo, o la desfachatez, de insultar públicamente a los políticos llamándolos chupaculos, indecentes y políticos de mierda.

Los políticos son esas personas escogidas de forma democrática, mediante unas elecciones libres y universales, para representar a la ciudadanía en los distintos ámbitos, desde el municipal hasta el europeo. Puesto que han sido escogidos por todos los ciudadanos, estos responden a diversas ideologías y a los más variados intereses, que en definitiva no son más que el reflejo de las ideas, ideologías, y colores de la ciudadanía que acude a las urnas a depositar su voto.

Así pues, esos políticos de mierda, están donde están, porque un buen número de ciudadanos han querido que lo estén. Lamento profundamente que usted considere que los políticos de mierda no sirven adecuadamente a sus intereses, pero creo honestamente que ello no es motivo para que los insulte, es más, creo sinceramente que nada puede motivar un insulto gratuito y público dirigido a nadie, sea político o sea lo que fuere.

Tengo el gran honor, y no puede ni imaginarse lo orgulloso que me siento, de ser uno de esos políticos de mierda, regidor de un ayuntamiento de un pequeño pueblo del Maresme, que presentó una moción para declarar a su pueblo antitaurino y amigo de los animales. Moción que se aprobó en el pleno del ayuntamiento, con los votos favorables de todos los grupos que lo componen (CiU, PSC, ERC e ICV). Algo similar a lo que en Barcelona ya sucedió hace años.

Pueden ustedes como plataforma, y usted en particular como su presidenta, seguir insultando a los políticos tanto como deseen, vomitando exabruptos contra todo aquel que no comulga con sus ideas e intereses, pero no olvide que vivimos en una sociedad rica y plural. Una sociedad que está cambiando y evolucionando a pasos agigantados. Una sociedad que mayoritariamente no quiere ser cómplice de un espectáculo que considera denigrante, tanto para el toro que lo sufre, como para la propia sociedad que lo consiente.

Me ha llamado poderosamente la atención su frase “Si la Fiesta tiene que morir lo hará por ella sola, no hace falta que la matemos antes”. Señora Gil, la fiesta hace tiempo que murió. Murió en el mismo momento en que fueron precisas cuantiosas sumas de dinero de los fondos públicos, desde los municipales, hasta los estatales, pasando por los autonómicos, para mantenerla viva, o mejor dicho, en una agonía constante que no deja de sangrar las arcas públicas año tras año. Sumas de dinero para mantener la diversión, curiosa cuanto menos, de una pequeña parte de la población, para mantener el enriquecimiento de unos pocos elegidos.

Importantes sumas de dinero que una mayoría de ciudadanos preferimos que se dediquen a la sanidad, a la educación, y a la verdadera cultura. Porqué no se engañe usted, la cultura que mayoritariamente la sociedad demanda, no es la de la sangre y el sufrimiento, no es la cultura trasnochada de otros tiempos, es la cultura del respeto a las personas y a los animales, es precisamente la cultura incompatible con expresiones como la de “políticos de mierda”, que a usted parece gustarle tanto.

No menos impactante es el siguiente párrafo extraído de su entrevista :

la Plataforma tiene preparado un manifiesto de personas de valiosa valía cultural y de peso internacional para que en el momento oportuno digan dónde está esa Barcelona abierta a todos para ver si se les cae la cara de vergüenza a los políticos que tenemos por estos pagos

No se engañe usted, por cada persona de valiosa valía cultural, valga la redundancia, y por cada persona de gran peso internacional que apoye la tauromaquia, podremos encontrar como mínimo otros tantos que estén en su contra y aboguen firmemente por su desaparición. El valor de todo personaje es relativo, ya que por mucha valía cultural y peso internacional que tenga, lo verdaderamente importante en una sociedad democrática, es aquello que piensan y sienten de forma mayoritaria los propios ciudadanos.

Ciertamente Barcelona es una ciudad cosmopolita y abierta a todos, yo he pasado 40 años de mi vida residiendo, estudiando y trabajando en ella, y es precisamente por ello que no se entiende que en ella tengan cabida espectáculos anacrónicos y dantescos donde se tortura, y se da muerte públicamente, a un ser vivo.

A los políticos no se si se les caerá la cara de vergüenza a raíz de ese manifiesto que tienen ya preparado, pero le aseguro que a una mayoría de ciudadanos, entre los que nos podemos contar también un buen número de políticos, se nos cae la cara de vergüenza cuando se identifica a nuestro país con la tauromaquia, con el maltrato institucionalizado, permitido y subvencionado a un mamífero. Se nos cae la cara de vergüenza cuando otros países europeos tienen que adoptar los perros que aquí han sido abandonados, maltratados, vejados, y en ocasiones casi asesinados.

Sra. Gil, a una mayoría de ciudadanos se nos cae la cara de vergüenza por estar más lejos que nadie de esa Europa, a la que a veces parecemos no pertenecer, concienciada con el respeto por los animales, con el respeto a la vida, con el respeto a la dignidad que todo ser vivo merece.

Atentamente,

Carles Marco Morellón
Regidor del ayuntamiento de Sant Cebrià de Vallalta por el PSC
Otro político de mierda